RECREACIONES CON LOGO

 

FRANCISCO HERRERO RUIZ

 

¿Era Edgar Allan Poe mejor criptógrafo que geómetra?

En junio de 1843 Edgar Allan Poe ganó un premio de 100 dólares instituido por el Philadelphia dollar Newspaper para el mejor relato en prosa con "El escarabajo de oro", justo cuando más lo necesitaba. Este cuento, como dice Cortázar, llegaría a ser el más famoso de los suyos, el que todavía tiene en suspenso el aliento de todo adolescente imaginativo. Era "El escarabajo de oro", continúa diciendo Cortázar, una mezcla felicísima del Poe analítico con el de la aventura y el misterio [1].

En este Poe explica un método para descifrar un texto en clave, el que puede verse ya traducido al castellano. Poe por medio de Legrand, el protagonista principal del cuento, dice "considero muy dudoso que una inteligencia humana sea capaz de crear un enigma de este tipo, que otra inteligencia humana no llegue a resolver si se aplica adecuadamente". Para este texto cifrado por simple sustitución, es decir, cada letra del alfabeto es sutituida por otro símbolo, Legrand aplica un método estadístico basado en la frecuencia con que aparecen las letras en el idioma inglés (averigua que el texto original está escrito en inglés por la firma en la que se puede ver la cabeza de un cabrito, "kidd" en inglés, que le recuerda un tal capitán pirata Kidd).

Propongo la traducción del siguiente texto, cifrado por simple sustitución:

4$*!+:589*!+0/*!g+!+8$6/?+¿*0$‑6‑$:/49*4?+?$* g4+$ 4*=5:+¿?$0+4+05?+$40+4+05?+$40+49‑*=+8!+6+‑)54¿$!1

 $4+*/ $*6‑$05659805+4?$0!*‑+)­

/408‑$49$2/$4$0$859*1*9+‑*‑8$ /495$=6+5489+8$!$¿

 6+‑=/0¿+)*#+‑4+8?5(+?$)54595#*=$49$2/$4+8?5$‑*=+8/

4*#/$!9*6+‑*!!5?$49‑+?$/4+8?5888+4‑$5=$¿=*‑0¿*=+4+ 86*8*‑+49‑$8?5*8)/5=+8#/$!#8/89$?=*3*4*4+8‑$86+4?5 +!*0‑5*?*

Larra

 

Tablas de frecuencias de las letras en castellano pueden verse en bastantes libros, en [2] se recogen algunas citadas en dichos libros, pero parece más interesante obtener una tabla de frecuencias uno mísmo. Para ello se pueden hacer procedimientos en Logo que hagan un recuento de las letras de un texto y calcule las frecuencias relativas. Espero recibir estos procedimientos.

Un recuento del mismo tipo se hace con el texto cifrado y en una primera aproximación se hace una equivalencia de los signos más frecuentes con las letras más frecuentes y puede que ya comience a tener algún parecido con un texto escrito en castellano.

Pero volvamos al tema que sugiere el titulo de este artículo. El mensaje traducido por Legrand indica las pistas a seguir para encontrar un tesoro. En la primera parte se dice como encontrar un gran árbol, un tulípero (Liliodendron Tulipiferum, el más maginífico de los árboles americanos, dice Poe en el cuento), en una de cuyas ramas hay una calavera. A través del ojo izquierdo de la misma se lanza un objeto pesado (el escarabajo en el cuento) para obtener una marca en el suelo. Una línea recta debía ser trazada desde el punto más cercano del tronco a través "del tiro", o sea del lugar donde cayera el objeto, y prolongada desde allí una distancia de 50 píes indicaría un punto bajo el cual estaría escondido el tesoro. Legrand siguió escrupulosamente estas instrucciones e hizo un círculo de unos 4 pies de diámetro alrededor del último punto marcado y ayudado de sus amigos excavaron hasta unos siete pies de profundidad e hizo ampliar un poco más el círculo. Su gran sorpresa fue no encontrar nada. Ya había decidido abandonar cuando de repente se le ocurrió que Júpiter, su criado negro que fue el que subió al árbol, confundiera izquierda con derecha como así fue. Volviendo sobre sus pasos retiró la estaca que señalaba la caída del escarabajo y la fijó unas tres pulgadas (la separación aproximada entre los ojos) y a partir del lugar más próximo del tronco volvió a hacer las mediciones anteriores marcando un nuevo punto "que quedaba a varias yardas de distancia del sitio donde habían excavado".

Pic. 3

Si miramos el dibujo, donde trato de reconstuir todo lo anterior utilizando el sistema métrico decimal (50 pies = 15,24 m, 3 pulgadas = 7,62 cm y cada yarda = 91,44 cm), podemos observar que la distancia desde el punto de caída del escarabajo al centro del tronco sería demasiado pequeña para que entrara este tipo de árbol, que puede llegar a tener un diámetro superior a los 2 metros, y teniendo en cuenta, además, que la calavera estaba cerca del extre­mo de la rama, este punto debería estar algo alejado del árbol. Surge, por tanto, una pequeña contra­dicción con los datos aportados por Poe. ¿Sería cons­ciente de esto cuando escribió el cuento?.

Espero recibir, todavía soluciones a la recreación anterior. Una pista la proporciona la portada de esta revista.