El sector industrial de las tecnologías de la información en España

Un futuro incierto

 

Manuel Gamella

 

La evolución en esta última década de las grandes cifras de la industria de las tecnologías de la información muestra que nuestro Dais es un prometedor mercado pero un débil productor.

 

LA CADENA ECONÓMICA DE LAS TECNOLOGIAS DE LA INFORMACIÓN

 

Toda la actividad económica relacionada con las tecnologías de la información puede entenderse como una cadena de alimentación, cuyo esque­ma sería como sigue:

 

Siguiendo la cadena, los equipos de tele­comunicaciones, informáticos y electrónicos en general, son fabricados a partir de com­ponentes y, a su vez, constituyen bienes de equipamiento para la presentación de ser­vicios de telecomunicación y proceso de datos, así como para otras actividades in­dustriales y bienes de consumo general.

En este artículo vamos a tratar de la situa­ción y evolución de la cadena en el caso concreto de España durante la década de los 80. Las cifras que se expondrán resultan de la elaboración de los datos ofrecidos por la Asociación Nacional de la Industria Elec­trónica (ANIEL), siempre que no se cite ex­plícitamente otra fuente.

 

LOS 80: AÑOS DE TRANSFORMACIÓN CUANTITATIVA Y CUALITATIVA

 

A partir de datos de ANIEL, convertidos a pesetas constantes de 1984, puede elabo­rarse la siguiente tabla de evolución de los valores globales de mercado interior, pro­ducción, importación y exportación de los componentes y equipos propios de las tec­nologías de la información en nuestro país:

 

COMPONENTES

(miles de millones de pesetas constantes)

Años

1980

1984

1989

89/90

Mercado

Producción

Importación

Exportación

88

42

58

11

96

49

66

19

176

69

133

26

2.0

1.6

2.3

2.4

 

 

 

EQUIPOS

(miles de millones

de pesetas constantes)

Años

1980

1984

1989

89/90

Mercado

Producción

Importación

Exportación

402

240

212

50

519

245

388

97

1086

496

719

130

2.7

2.1

3.4

2.6

 

 

Varias consideraciones saltan a la vista. En primer lugar puede observarse un cre­cimiento real de todas las grandes cifras del sector muy superior al del total de la econo­mía española, lo que da idea del especial dinamismo económico en torno a estas tec­nologías. Este crecimiento se acelera clara­mente en la segunda mitad de la década, coincidiendo con el despegue general de la economía, excepto en el capítulo de las ex­portaciones que, curiosamente, experimen­taron tasas de crecimiento más elevadas durante la etapa anterior, como si el estan­camiento del mercado interior hubiera su­puesto un relativo estímulo al esfuerzo ex­portador.

En conjunto, la balanza exterior del sector se mantiene fuertemente deficitaria a lo lar­go del período y, además, su evolución es negativa, presentando las importaciones mayores tasas de crecimiento que las ex­portaciones (excepto en componentes en la primera mitad) y que la producción local.

Este cambio cuantitativo del sector se ha visto acompañado de una transformación de gran importancia en su composición. Como hemos indicado, la cadena de las tecnologías de la información tiene por últi­mos eslabones las aplicaciones en bienes de equipamiento (para servicios e indus­trias) y de consumo. La evolución de los porcentajes del valor de los bienes de con­sumo sobre el total de los equipos electró­nicos ha sido como sigue a lo largo de la década:

 

 

Años

1980

1984

1989

Mercado

Producción

34.6%

44.9%

23.6%

26.2%

15.9%

17.8%

 

 

Lo que estas cifras nos vienen a reflejar es un claro aumento de la importancia rela­tiva de las aplicaciones en bienes de equi­pamiento, observable tanto en el mercado como en la producción local, perdiendo así el subsector de electrónica de consumo el carácter primordial que detentaba durante el período anterior. Puede notarse que la mayor intensidad de esta tendencia no coin­cide con la fase de mayor crecimiento ge­neral, sino que tiene lugar antes, en la pri­mera mitad de la década, correspondiendo con la etapa más intensa de la reconversión industrial.

La combinación del fuerte incremento cuantitativo de este sector y el desplaza­miento relativo de sus aplicaciones hacia el equipamiento para la industria y los servi­cios constituye un factor de modernización observable en las economías del conjunto de los países industrializados. Según esti­maciones de Dataquest para estos países, alrededor del 60 por ciento del valor de la producción de equipos electrónicos está orientada hoy hacia los bienes de equipa­miento (excluyendo automoción y defensa), correspondiendo a cerca del 40 por ciento de la inversión total en este tipo de bienes. Las tecnologías de la información configu­ran así la estructura y la dinámica de la nue­va economía mundial en el largo plazo, y la evolución del sector en la España de los 80 no es ajena, como se ve, a esta tendencia general.

 

¿DÓNDE NOS ENCONTRAMOS?

 

Vistas las grandes cifras de la evolución del sector, es interesante hacerse una idea de la situación resultante en relación con los países industrializados.

Elaborando datos globales de ANIEL para nuestro país y de Dataquest para el resto del mundo, hemos obtenido las si­guientes cifras por habitante para el merca­do interno y la producción de equipos pro­pios de las tecnologías de la información en 1988:

 

 

(En miles de pesetas)

España

Europa Oc.

EE.UU

Japón

Mercado

Producción

27

13

83

45

132

118

126

224

 

Con todas las reservas debidas a la com­binación de dos fuentes diferentes y a los efectos de los tipos de cambio, esta compa­ración nos da una idea de los órdenes de magnitud en los que nos estamos movien­do. Salta a la vista que, a pesar del gran crecimiento que hemos visto para esta dé­cada, estamos aún lejos de reducir sensi­blemente las distancias, al menos con el conjunto de Europa Occidental, cuyas mag­nitudes per cápita triplican prácticamente a las españolas. De paso puede observarse la débil cobertura del mercado europeo por su producción local (en este aspecto no so­mos tan distintos, por desgracia, de nues­tros vecinos de continente) y el liderazgo (siempre en cifras per cápita) del mercado americano, seguido ya de cerca por el ja­ponés, y de la producción japonesa, la úni­ca neta y fuertemente exportadora en tér­minos globales.

 

LOS SUBSECTORES UNO A UNO

 

Componentes

 

Ya hemos expuesto anteriormente la evo­lución general de este subsector que, como indicamos, constituye el primer esla­bón de la cadena económica de estas tec­nologías. El despegue del mercado interno, cubierto en su mayor parte por las importa­ciones, se produce aquí a partir de 1987. La producción reacciona de manera desigual, principalmente en los años 1987 y 1989, destinándose en un porcentaje apreciable a la exportación.

Por su importancia estratégica para la in­novación en estas tecnologías, es interesan­te examinar cómo han evolucionado dentro del subsector los porcentajes correspon­dientes a los componentes semiconducto­res, que constituyen la base de la microe­lectrónica:

 

Años

1980

1984

1989

Mercado

Producción

Importación

Exportación

15.9%

5.6%

21.9%

8.9%

23.1%

8.1%

31.3%

13.0%

27.3%

10.9%

33.9%

18.2%

 

 

El crecimiento general de estos porcenta­jes, algo más rápido durante la primera mi­tad de la década, responde obviamente al avance tecnológico. Sin embargo, la pro­porción de este tipo de componentes es considerablemente mayor en las importa­ciones que en la producción local, indican­do un grado de atraso tecnológico relativo. También resulta mayor en las exportacio­nes que en el conjunto de la producción, in­dicando la mayor competitividad de estos productos. Hay que señalar que la fabrica­ción local en este campo se reduce a la ob­tención de simples dispositivos discretos (diodos) y, desde 1988, a la actividad de la fábrica de circuitos integrados de ATT, orientada esencialmente a la exportación para Europa.

 

Equipos de telecomunicaciones

 

La evolución durante la década conside­rada de las magnitudes generales del sub­sector de equipos de telecomunicaciones ha sido, en miles de millones de pesetas constantes de 1984, como sigue:

 

Años

1980

1984

1989

89/90

Mercado

Producción

Importación

Exportación

87

95

16

24

90

84

21

15

343

240

122

19

3.9

2.5

7.6

0.8

 

 

El subsector de equipos de telecomuni­caciones se encuentra fundamentalmente determinado por la política de suministros del operador principal, Telefónica. Las em­presas productoras dominantes son las mul­tinacionales participadas en España por Te­lefónica, y su producción local hizo que este subsector fuese tradicionalmente el único en el que la producción cubría lo esencial de la demanda, permitiendo incluso que al comienzo de la década la balanza comer­cial resultase positiva.

Como puede observarse, tras un período de acusada atonía, se produce en la segun­da mitad de la década un fuerte crecimiento de la demanda, ligado a la mejora general de la economía. La producción local sólo es capaz de seguir parcialmente este tirón, lo que da lugar a un crecimiento brusco de las importaciones, desequilibrando muy nega­tivamente la balanza comercial.

Al final de la década este subsector ocu­pa el primer lugar por el valor de la pro­ducción local y el segundo, después del de equipos informáticos, en mercado interno.

 

Informática

 

La evolución de las magnitudes generales del subsector de equipos informáticos ha sido, en miles de millones de pesetas cons­tantes de 1984, como sigue:

 

Años

1980

1984

1989

89/90

Mercado

Producción

Importación

Exportación

121

18

119

16

242

78

235

71

397

112

362

76

3.3

6.2

3.0

4.8

 

Lo primero que salta a la vista ante estas cifras es una desconexión entre el mercado interno, cubierto masivamente por las im­portaciones, y la producción local, orienta­da básicamente a la exportación siguiendo la política de la empresa líder IBM.

Los años 1984 y 1985 son de fuerte creci­miento en todas las magnitudes indicadas. A partir de entonces se sostiene un creci­miento ya más moderado del mercado, mientras que la producción y las exporta­ciones se estancan.

Al final de la década, el subsector de equipos informáticos aparece como el de mayor volumen de mercado, importaciones y exportaciones, y el segundo, después del de equipos de telecomunicación, en pro­ducción local.

El software y los servicios informáticos dan base a una actividad económica de importancia creciente, como indican los si­guientes valores, calculados en miles de mi­llones de pesetas constantes de 1984 sobre datos de la Socidad Española para el Desa­rrollo de las Industrias de Servicios de In­formática (SEDISI):

 

Años

1986

1988

88/86

Software

Empaquetado

Software a

Medida

Servicios

Informáticos

 

28

 

29

 

61

 

48

 

31

 

88

 

1.7

 

1.1

1.4

 

 

Con cierto retraso sobre otros países de­sarrollados, se observa el desplazamiento hacia el software en paquetes en sustitución del hecho a medida, lo que acentúa la com­petencia de las importaciones.

 

Electrónica industrial

 

Las magnitudes generales del subsector de electrónica para instrumentación y auto­matización industrial, medidas en miles de millones de pesetas constantes de 1984, evolucionan así a lo largo de la década:

 

Años

1980

1984

1989

89/90

Mercado

Producción

Importación

Exportación

26

11

20

4

50

7

47

4

94

21

82

10

3.6

1.9

4.1

2.5

 

 

El mercado, cubierto principalmente por las importaciones, experimenta grandes crecimientos a partir de 1984, mientras que la producción local no reacciona claramen­te hasta 1987. El crecimiento de este mer­cado se inscribe en la tendencia general hacia un incremento de la importancia de estas tecnologías para el equipamiento in­dustrial.

A pesar del desequilibrio negativo de la balanza de pagos, puede observarse la existencia de una importante componente exportadora, indicando la explotación de al­gunos nichos de mercado internacional.

 

Electromedicina

 

Se trata de un sector relativamente pe­queño, pero de indudable importancia so­cial, cuya evolución, en miles de millones de pesetas constantes de 1984, ha sido como sigue:

 

Años

1980

1984

1989

89/90

Mercado

Producción

Importación

Exportación

19

4

17

2

16

4

15

3

50

6

46

2

2.6

1.5

2.7

1.0

 

 

Puede observarse cómo en la primera mitad de la década el mercado, cubierto aquí también en su mayor parte por impor­taciones, llega a disminuir, orientándose la producción interna algo más hacia nichos de exportación. A partir de 1985 la deman­da interna crece de manera muy notable, estimulando un cierto aumento de la pro­ducción local, mientras retroceden las ex­portaciones.

 

Electrónica para defensa y navegación

 

Las magnitudes generales de este sub­sector, medidas en miles de millones de pesetas constantes de 1984, evolucionan así durante la década:

 

Años

1980

1984

1989

89/90

Mercado

Producción

Importación

Exportación

10

5

6

1

25

17

7

-

30

28

7

5

3.0

5.6

1.2

5.0

 

 

Como el anterior, se trata de un subsec­tor relativamente pequeño e intensivo en tecnología, pero cuya demanda interna ha evolucionado, por motivos fundamental­mente políticos, hacia una cobertura importante por la producción local, que ha permi­tido alcanzar, además, un moderado nivel de exportación en la segunda mitad de la década. Hasta 1988 esta demanda creció a un ritmo superior incluso al que reflejan es­tas cifras, ya que en 1989 se produjo una cierta caída, seguida también por las res­tantes magnitudes.

 

Electrónica de consumo

 

La evolución de la electrónica de consu­mo, doblemente influida por la coyuntura económica general y por los ciclos de mer­cado de las líneas de productos (televisores en color, segundos televisores, aparatos de vídeo, discos compactos, etc.), resulta la más compleja del sector. Medida en miles de millones de pesetas constantes de 1984, fue así a lo largo de estos años:

 

Años

1980

1984

1989

89/90

Mercado

Producción

Importación

Exportación

139

108

35

4

123

64

63

5

172

88

101

17

1.2

0.8

2.9

4.3

 

 

La demanda interna sufre una caída neta hasta 1985, recuperándose de manera con­tinuada en la segunda mitad de la década. Paralelamente, la producción cae de mane­ra aún más acusada, para recuperarse des­pués de manera más débil, lo que favorece un incremento continuado de las importa­ciones, que si al principio eran relativamen­te moderadas, llegan finalmente a superar a la producción local. La tasa de exportación es baja, pero crece de manera estable, gra­cias a especializaciones como los televiso­res de pequeño formato.

Tras esta evolución, como ya hemos indi­cado, este subsector queda desplazado del lugar predominante que ocupaba al co­mienzo de la década en las cifras de de­manda y producción local.

 

EL COMIENZO DE OTRA DÉCADA

 

En el momento de redactarse este artícu­lo no se habían publicado aún los datos de ANIEL correspondientes al año 1990. No obstante, ya era conocido que, en términos reales, se había producido un cierto estan­camiento del mercado interno global, mien­tras que la producción crecía algo en bene­ficio de las exportaciones.

En el subsector de componentes el mer­cado interno ha disminuido, aumentando la producción local y la exportación.

En equipos de telecomunicación el mer­cado crece más moderadamente, así como la producción, las importaciones y, con ma­yor fuerza desde niveles aún bajos, las ex­portaciones, indicando una mayor interna­cionalización del subsector.

La informática muestra atonía, con dismi­nución significativa de las exportaciones.

En electrónica industrial, sin embargo, continúa el crecimiento general de todas las magnitudes.

En electromedicina y defensa se produ­cen las mayores caídas del, mercado inter­no (esencialmente público).

Por último, en electrónica de consumo la atonía del mercado y de la producción local sólo se ve compensada por un aumento, desde un bajo nivel, de las exportaciones.

Un arranque incierto, pues, para los años 90, en los que tendrá que abordarse el reto de la unificación económica europea.

 

DOS ESQUEMAS CARACTERÍSTICOS

 

El panorama que acabamos de exponer para los distintos subsectores de las tecno­logías de la información en España nos muestra una situación que permite distin­guir dos esquemas generales caracterís­ticos:

 

‑ Los subsectores de componentes, equipos informáticos, electrónica in­dustrial y electromedicina repiten una configuración básica en la que el mer­cado interno se alimenta principal­mente de las importaciones, mientras que la producción local se mantiene en gran medida desvinculada de ese mercado, a niveles muy inferiores en valor, con una componente exportado­ra apreciable que viene a indicar la existencia de especializaciones en ni­chos de volumen relativamente pe­queños, en los que se es capaz de mantener una cierta competitividad in­ternacional, aunque hay que añadir que ésta no es en muchos casos autó­noma, sino dependiente de las estrate­gias de grupos multinacionales esta­blecidos en España.

‑ En los subsectores de equipos de tele­comunicación y de electrónica para defensa y navegación, la producción local cubre la mayor parte del consu­mo, gracias, obviamente, a las políti­cas de suministros de Telefónica y de los Ministerios de Defensa y de Obras Públicas, Transportes y Comunicacio­nes. Las balanzas comerciales, sin em­bargo, son aquí también negativas, con unas bajas tasas de exportación y unas importaciones relativamente mo­deradas, aunque rápidamente cre­cientes en el caso de las telecomuni­caciones ante el fuerte tirón de la de­manda para la ampliación y moder­nización de las redes.

 

El caso de la electrónica de consumo re­sulta, como ya se ha indicado, más comple­jo, dando lugar a una configuración inter­media entre los dos anteriores, aunque el mayor crecimiento de las importaciones respecto de la producción local puede con­ducir en el futuro a una situación del tipo del primero de los esquemas expuestos.

 

¿HACIA DÓNDE VAMOS?

 

Desde luego, la evolución futura del sec­tor económico directamente implicado por las tecnologías de la información no respon­de a ningún esquema determinista que po­damos establecer a priori. Sin embargo, también es claro que todo futuro está, si no determinado, sí condicionado, entre otros factores, por su pasado. En nuestro caso ese pasado inmediato es el que, en térmi­nos muy generales, acabamos de exponer.

Como ya hemos indicado anteriormente, la evolución cuantitativa y cualitativa de este sector durante la década de los 80 marca una tendencia hacia un desarrollo importan­te del mercado interno, unido a una cre­ciente orientación relativa hacia las aplica­ciones de equipamiento para la moderniza­ción de la industria y los servicios. Sin embargo, la producción local no ha mani­festado una capacidad de aprovechar el ti­rón de la demanda para mejorar la cobertu­ra del mercado ni la competitividad relativa hacia el exterior, que, como se puede apre­ciar por las cifras que se han presentado, han disminuido globalmente a lo largo del período desde unos índices ya bajos de partida.

La nueva década comienza con un año de inflexión en el crecimiento del mercado, que puede constituir un compás de espera para un nuevo ciclo que vendrá marcado por la apertura de barreras comerciales dentro del Mercado único europeo, en un proceso paralelo al desarrollo de nuevas aplicaciones de estas tecnologías en áreas tan diversas como la televisión de alta defi­nición o las telecomunicaciones móviles, in­tegradas y de banda ancha.

Las tecnologías de la información siguen siendo la mayor fuente del valor añadido mediante la innovación en las sociedades desarrolladas. En ausencia de políticas pú­blicas y estrategias empresariales que pue­dan cambiar las tendencias observadas, nuestro país se encuentra abocado a ser un prometedor mercado, pero un débil pro­ductor en este sector fundamental.