El equipamiento del hogar

Una década de rápido y desigual crecimiento

 

Santiago Lorente (1)

 

La evolución en series históricas del equipamiento del hogar de 1982 a 1992 muestra cambios rápidos y prodigiosos, pero también diferencias notables según los equipos, sus usos y sus consumidores.

 

La tecnología más antigua, el teléfono, empieza a ver su implantación bastante masi­va en España sólo reciente­mente. Al inicio de 1977 ape­nas superaba el 40 por cien­to de hogares con teléfono, cifra que no mejora sensiblemente hasta 1982, donde se observa un despegue que sigue su ritmo estable pero seguro hasta nuestros días, en que alcanza a algo más del 80 por ciento de los hogares (esto es, se duplica la cifra porcentual).

 

GRÁFICO 1

PORCENTAJE DE TELÉFONOS

POR HOGAR (1977‑1993)

 

 

 

 

Fuente: Estudio General de Medios (EGM).

 

Sin embargo, en materia de radios por ho­gar, se aprecia un despegue sensibilísimo en­tre 1982 y 1984, algo fuerte hasta 1988, para estabilizarse en cotas de alrededor del 95 por ciento de los hogares.

 

GRÁFICO 2

PORCENTAJE DE RADIOS EN EL HOGAR

                        (1982‑1993)

 

Fuente: Estudio General de Medios (EGM).

 

(1) Los datos de este epígrafe, como se ha dicho en la Intro­ducción, han sido aportados por el Estudio General de Medios (EGM) y elaborados por el autor del capítulo. Hay que decir que los resultados de las series históricas que aquí se presentan son totalmente inéditos y no han sido jamás publicados en España hasta aparecer en el Informe FOESSA. Hay que hacer notar, por ética profesional, que los datos aquí presentados proceden de encuestas, por lo que hay que entenderlos en una franja porcen­tual consistente en el resultado numérico más/menos el margen de error. Debido a que éste ha variado a lo largo de los años en el EGM, no se puede dar una cifra exacta, pero ha venido oscilando entre el 1,5 y el 2,5 por ciento.

 

El gráfico sobre porcentaje de televisores muestra bien a las claras lo ocurrido en Es­paña. En los años 73 y 74, el EGM se preocu­paba de indagar sobre el porcentaje de ho­gares con o sin UHF, por ser ésta una auténti­ca novedad en la calidad de re‑transmisión de la señal televisiva. A partir de 1976 se analiza el porcentaje de hogares con televisor en blanco y negro (lo habitual entonces) y en color (otra auténtica novedad, y no la última). Es interesante de todo punto ver cómo se cruzan ambas curvas (TV en blanco y negro y en color) en el año 1984, y hoy el televisor en blanco y negro es sólo residual, mientras que el de color, masivo. La posesión de televiso­res está asintóticamente en más del 99 por ciento de los hogares. El televisor es ya un hecho cultural asentado. Pero también son dignos de mención dos curvas que, a partir de 1988, convergen: la de los hogares con un solo televisor, y la de los hogares con dos o más. La primera decreciendo y la segunda creciendo. Hoy, en 1993, están a punto de cruzarse. Finalmente el telemando: desde 1992 se analiza, y se puede ver su gigantesco crecimiento en solo un año.

 

GRÁFICO 3

PORCENTAJE DE TELEVISORES

POR HOGAR (1973‑1993)

 

I

Fuente: Estudio General de Medios (EGM).

 

El fenómeno del tocadiscos es también de notable interés. El tocadiscos clásico y exento se mantiene entre 1973 y 1982 en un porcen­taje relativamente estable de hogares (entre el 20 y el 30 por ciento). Los equipos de alta fidelidad irrumpen en los inicios de los años 80 y tienen un despegue fortísimo, hasta alcan­zar a más del 40 por ciento de los hogares hoy. El compact disc es otra novedad que el EGM empieza a estudiar en 1988, y hoy casi la quinta parte de los hogares ya poseen al­gún dispositivo para ello.

 

GRÁFICO 4

PORCENTAJE DE TOCADISCOS

POR HOGAR (1973‑1993)

 

 

 

Fuente: Estudio General de Medios (EGM).

 

 

 

 

 

 

 

 

GRÁFICO 5

PORCENTAJE DE ORDENADORES

PERSONALES POR HOGAR (1984‑1993)

 

 

 

Fuente: Estudio General de Medios (EGM).

 

El ordenador personal, en cambio, empieza a estudiarse en 1984, y hay que decir que entonces el concepto de ordenador personal no es exactamente el que hoy se entiende por PC era el momento de los Spectrum, los Dragon, los Commodore iniciales, etc. El cre­cimiento entre 1984 y 1993 ha sido muy esta­ble, alcanzando la cifra ‑según el EGM‑ de un 12 por ciento de hogares con él. Se insiste en la fuente, porque otras (2) fuentes dan cifras sensiblemente diferentes y al alza. Aquí nos inclinamos por la bondad del dato del EGM, pues sus series históricas muestran una consistencia notable, y las otras fuentes no disponen de tales series históricas.

 

GRÁFICO 6

PORCENTAJE DE EQUIPOS

AUDIOVISUALES POR HOGAR (1976‑1993)

 

 

 

Fuente: Estudio General de Medios (EGM).

 

El equipamiento de audiovisuales muestra de forma muy interesante que tanto el to­mavistas clásico, como la cámara de vídeo y el vídeo comunitario son fenómenos aún mi­noritarios, de los cuales el único que parece que muestra una tendencia al alza (muy tenue es la cámara de vídeo. Por el contrario,

 

(2) Por ejemplo, el estudio de CIRES, tantas veces citado aquí sobre la tecnología, establece la cifra en el 17 por ciento de los hogares con PC.

 

el vídeo (El Video tape recorder o VTR en el lenguaje técnico) es el único que ha engancha­do en la demanda popular, iniciándose en los primeros años 80, y alcanzando hoy a más de la mitad de los hogares.

 

GRÁFICO 7

COMPARACIÓN CRECIMIENTO

VÍDEO‑PC POR HOGAR (1982‑1993)

 

 

Finalmente, ha parecido oportuno hacer una comparación entre el equipamiento de vídeo y de PC, pues en el lenguaje popular ya se empieza a decir, con notoria ignorancia, que "el PC está ya en todos los hogares". El gráfico demuestra bien a las claras que la tecnología del vídeo es más connatural con la demanda social mayoritaria que el PC, cuyo crecimien­to de implantación en los hogares, en compa­ración con el vídeo, es ridículo y casi plano. Ello viene a confirmar el resultado de otros estudios teóricos y empíricos (3) sobre la re­lativa inutilidad del concepto actual del PC en el hogar a no ser que en él se den las condi­ciones de necesidad de uso, como es la pre­sencia de estudiantes y/o de profesiones libe­rales libre‑ejercientes.

 

(3) Ver, por ejemplo, Santiago LORENTE (ed.), La casa inte­ligete,  Fundesco, 1991.