Revista Candidus Año 1 - No.10 - Junio / Julio 2000

HAY QUE ACABAR CON EL FRACASO ESCOLAR

Prof. Mariano Herrera
Director y Coordinador General del CICE Centro de Investigación Cultural y Educativo)

Stephan Nube

El tema que nos gustaría trabajar contigo Mariano es ¿qué pasa con la educación venezolana hoy en día, estamos hablando particularmente de la educación básica, hacia dónde va y qué debería hacerse para que este rumbo cambie hacia uno más pertinente, un rumbo más leal, más real para la sociedad venezolana en general?

            Yo creo que hay dos temas bastante importantes que trabajar, uno es hacia dónde va y otro es hacia dónde debería ir, son pues dos mundos distintos hacia dónde pues está yendo ahorita, actualmente, creo que para nadie es un misterio que está produciendo sobre todo muchísimos fracasos escolares, tiene años produciendo fracasos, la mayoría de los niños que entran a la escuela fracasan, esa es la triste realidad, y dentro de la minoría que tiene éxito, por decirlo de alguna manera, la que termina egresando del sistema educativo como mínimo con el nivel obligatorio que son los nueve años de educación básica, son de las clases sociales privilegiadas; y ahí es donde tengo yo una preocupación fundamental, que todas las constituciones del mundo sean de países con gobiernos de izquierda, del centro, capitalistas, comunistas o intermedios, todos le dan a la educación la misma finalidad social o el mismo sentido social, es decir; la razón que justifica que los gobiernos gasten más del 25% de su presupuesto anual (en Venezuela en este momento no llega a eso pero la mayoría de los países gastan uno de cada cuatro dólares en educación) es siempre la misma, una frase en la constitución, garantizar la igualdad de oportunidades a todos los sectores sociales especialmente a los que no tienen las oportunidades por causas económicas o a causa del nivel educativo de sus padres, dicho de otra forma; acabar con lo que los sociólogos franceses de los años setenta llamaban la diferencia causada por el capital cultural de los padres, acabar con esa diferencia, promover la igualdad de oportunidades, luchar  para ganarle a la herencia cultural.

            El hecho de que una persona tenga mejores recursos académicos, porque su mamá y su papá son universitarios y porque tienen con que comer todos los días no puede ser lo que haga que un niñito salga mejor en matemáticas que otro, es decir, un niñito que no tiene esas condiciones porque su mamá es buhonera, su papá a lo mejor está ausente o en todo caso es otro buhonero, desempleado o hasta es delincuente, no puede tener como única consecuencia que el niño fracase en la escuela, nadie escoge la cuna en la que nace y para eso todas las constituciones están para que la cuna en la que tú naces no sea lo que forje tu destino, de ninguna manera; si creemos en la educación la cuna no puede ser lo que garantice el  éxito o el fracaso de una persona en la sociedad que existe hoy en día, no en la vida de otra sociedad, en la vida de la sociedad que tenemos y que vamos a tener todavía por mucho años, entonces yo creo que eso está claro, estamos cada vez más lejos de esa finalidad y tenemos que actuar para vivir cada vez más cerca de esa finalidad, en pocas palabras, ir hacia que la escuela sea capaz y que efectivamente produzca justicia social a través de los resultados escolares de los niños que pasan por ahí, cualquiera que sea la clase social. No lo que está pasando hoy en día, que los que llegan a los empleos bien remunerados o a las universidades son los hijos de los que ya están allí, pero los hijos de los que tienen esperanzas de que ellos justamente pasen por un camino mejor, diferente al que les toco vivir,  no llegan hasta las universidades, pues, están cada día más llenas de muchachos que pasaron por colegios privados o son hijos de papás universitarios y tienen un nivel académico muy superior al resto de la población, de manera que son herederos de un capital cultural injustamente repartido, eso es más o menos la tendecia que no se justifica en una sociedad con una constitución que nos exponga dentro de sus finalidades que la educación está para garantizar la igualdad de oportunidades y acabar con la diferencia de sexo, raza, o clase social. Quiero que quede claro, estamos viendo cada vez más que, eso no se cumple, estamos logrando cada vez más, que salgan menos niños de las clases sociales desfavorecidas, y quienes salen favorecidos por el sistema educativo son las clases pudientes, eso es contra lo que hay que luchar, en una sola palabra, si me preguntas cual es la lucha que hay que emprender y el resultado que hay que lograr, te digo que hay que acabar simple y llanamente con el fracaso escolar, hay mucha gente (colegas,  en seminarios y foros, gente muy calificada) que cuando yo llego a este punto en los debates te preguntan: ¡bueno vale!, cómo tú puedes hablar de fracaso escolar si tú no tienes claro cuál es el proyecto del país, y entonces, al no tener claro cuál es el proyecto del país, cuál es el proyecto educativo nacional, menos puedes acabar con el fracaso escolar. Ése, es un debate que siempre hay en los foros, en las universidades y en todas partes.

Creo que son debates totalmente válidos y es una pregunta que hay que hacerse, lo resumo en dos palabras, en Venezuela  en este momento el proyecto de país tiene que tener un rumbo con dos grandes faros  que orienten el camino: primero, el Estado de Derecho, para que haya igualdad de oportunidades no solamente en educación, sino en economía, en política y en todos los demás aspectos de la vida social , principios de igualdad ante la ley, de fraternidad, darle más al que menos tiene, solidaridad, también un llamado verdadero a la libertad, que yo pueda pensar y vestir como quiero, tomar las vacaciones a dónde quiera y el tipo de casa que más me guste, eso me parece que es un principio perfectamente válido y que está en los Derechos Humanos y hoy en día en nuestra constitución son muy ponderados. Ese es uno de los faros, un Estado de Derecho bien claro que me parece no está siendo considerado en este momento en nuestra sociedad, lo que es importantísimo por supuesto, y además desarrollar otros principios indispensables, en particular el principio de la equidad más que la justicia, la equidad es lo que hace que exista la justicia, equidad es darle más al que menos tiene y justicia es darle igual a todos, no, no  puedes darle  más al rico que al pobre, hay que darle mejor educación al pobre que al rico por ejemplo, esto es un principio básico, también tenemos que dejar de ser herederos tanto en lo político, como en lo histórico y en lo económico, nosotros, en lo histórico (voy a decir una cosa terriblemente fuerte en lo cultural) somos herederos, no somos productores, somos herederos de las ideas de Bolívar y ahí nos quedamos, o de Vargas, o de Simón Rodríguez o de Andrés Bello sólo somos herederos, nosotros deberíamos producir ideas nuevas, suficientemente impactantes como para que la educación se vaya beneficiando de ellas, seguimos siendo herederos de ideas y en nombre de esas ideas casi que estamos inmóviles, no nos movemos porque tenemos que respetar las ideas de los que pensaron antes que nosotros, yo creo que es muy válido respetar las ideas presedentes, en eso la escuela tiene un rol importantísimo, conservar los pensamientos que existieron antes, pero no podemos ser herederos pasivos de esas ideas, únicamente tenemos que partir de ellas, respetarlas, ponerlas a valer. Pero también  avanzar, tener otras, tener nuevas ideas basadas en esas y no que rompan con ellas , porque por supuesto que hay muchísimas cosas que han cambiado en la historia de nuestra sociedad y de nuestra cultura, pero no solamente somos herederos políticos y culturales, somos herederos en lo económico también, tenemos el petróleo, no vivimos de lo que producimos, vivimos en una especie de herencia de la tierra, incluso cuando pensamos cuál es el otro desarrollo que podemos mostrar, es el turismo, o sea, otra herencia que son las bellezas naturales como si nosotros hiciéramos producir Canaima, o como si nosotros hiciéramos producir el Orinoco o como si nosotros, hiciéramos producir increiblemente de ellos los pececitos que hay en los ríos del Apure, nosotros no hemos producido nada de eso, yo lo digo en referencia por ejemplo a las dos producciones  que hay, en el Continente Americano hay una gran producción de tecnología, una gran producción de infraestructura y en el Continente Europeo hay una gran producción de algo que podría llamarse patrimonio cultural que va desde la pintura hasta los castillos medievales, lo que es bello en este país no es lo que heredaron de la naturaleza sino lo que produjo la propia civilización, en ese sentido creo que debemos tener un proyecto de país que nos lleve a dejar de ser herederos y a tener un país histórico, cultural y económicamente productivo, creo que esos son los dos faros, el Estado de Derecho y la producción, producir las cosas y ahí regreso entonces al fracaso escolar, una de las cosas que no podemos heredar es el éxito escolar, lo tenemos que producir, y esa producción es la producción que a mi me parece fundamental, es producir justicia, justicia social en particular, o sea, cuando una escuela evita el fracaso escolar, lograr que el niño no este destinado, probabilísticamente hablando, a salir de la escuela antes del tiempo, o en caso de seguir adelante, a no saber nada cuando termine, que cambie ese rumbo y tenga éxito, eso me parece que es producir justicia social, y eso no se hace de la manera que estamos trabajando hoy en día. Hay que saber para dónde vas para poder escoger el camino, porque claro, uno puede escoger cualquier camino si va para cualquier parte porque da lo mismo para donde te lleve, porque vas para cualquier parte, pero si vas para un sitio específico no todos los caminos llegan a ese sitio. Tenemos que estar claros que  el camino por donde estamos andando ahorita no nos está llevando a ninguna parte, pero tampoco cualquier otro sirve porque a mí se me ocurre que debe ser ése, tenemos que saber de alguna manera relativamente rigurosa cuál es el camino que efectivamente lleva de la manera que mejor nos interesa al sitio donde queremos llegar con criterios de calidad, tal vez tardes un poco más, pero te enriqueces más por todo lo que ves, todo lo que oyes, todo lo que aprendes, todo lo que eres capaz de experimentar, de eso se trata la escogencia de un camino nuevo, no es solamente el más rápido, lo que hay que tener claro es que el problema fundamental, la meta incuestionable (me parece a mí y no puedo creer que alguien la cuestione)  es que hay que evitar el fracaso escolar, entonces tenemos que lograr que todos los «chamos» que se inscriben en primer grado salgan del noveno grado nueve años después,  nadie puede negar que eso es un compromiso social y eso es, digamos, algo que se justifica, es indiscutible, estemos o no estemos de acuerdo, hay que disminuir la repitencia, hay que eliminar totalmente la deserción, el fracaso de la escuela para mantener un nivel dentro de ella.

Salir de la escuela significa saber más, da tristeza que le apliquen una Prueba de Actitud Académica al muchacho que llega a la universidad después de haberse graduado de bachiller y resulta que su nivel está como si no hubiera pasado más allá del tercer, cuarto o quinto grado, tampoco puede ser que sea eso tan terrible que hay en Venezuela, que lo que importa no es el saber sino el diploma; porque usted es bachiller y no le importa lo que eso signifique, solamente es un papel, yo lo llamo la burocratización de la identidad de la persona, o sea, tu diploma no sirve porque tú sabes mucho sino porque te da empleo o porque te da sueldo o porque te asciende en tu oficio, es algo totalmente burocrático, nada profesional. Cómo evitar el fracaso escolar, hacia dónde quiero ir, cuáles son los caminos que debo tomar, eso es un debate muy grande, pienso que hay cosas, caramba, que son de perjurio, una de las cuales, por la que los niños no pasan de grado, es porque no aprenden a leer  en la edad que les corresponde, ni a sumar y restar, entonces hay que empezar por el principio, tener  muy buenos maestros en la Primera Etapa que sepan lograr que los niños dominen de una manera cabal y al 100% la lectura y la escritura en el primero y  segundo nivel, y luego la comprensión mucho más profunda en la Segunda Etapa para que lleguen entonces a 7mo. , 8vo. y 9no. grado con un dominio que les permita el aprender cosas más difíciles y científicas.

            Otra cuestión básica, es que tiene que haber una excelente relación entre la escuela y la comunidad y eso pasa por distintas cosas, primero porque la comunidad inmediata cercana a la escuela esté contenta con la misma, que los maestros los considere buenos,  responsables, comunicativos, respetuosos, abiertos, la institución tiene que ser bien vista por los demás, no exigirle a estos que entren a la escuela a trabajar, a laborar antes que ellos mismos, y luego a partir de esa buena relación que se construyan distintas maneras de entender esa interacción con la comunidad, una es que la escuela sepa y conozca muy bien su sociedad si es que no la conoce, o lo contrario; que la sociedad venga a conocer mejor la escuela y sobre eso hay toda una gama de aspectos sobre los cuales podemos fundar ideas muy originales que hay actualmente en la administración del Ministerio sobre la relación de la escuela con la comunidad, yo en lo que no creo es en ciertos proyectos políticos detrás de la participación de la comunidad, que le quita sitios a los niños en la escuela y toman entonces las ideas los adultos para participar en los debates políticos que pueden ser muy interesantes, pero que le quitan prioridad al sistema educativo y se la otorgan a un grupo que no es el de los de los niños, eso me preocupa muchísimo, ahí es donde yo digo que hay que aclarar las cosas, qué es la participación en la comunidad, cuál es el rol de la escuela dentro de eso, cuál no es.

            Los maestros han perdido la orientación y han perdido por lo tanto la legitimidad en cosas tan sencillas como las de la lectura y la escritura y aquí pongo un ejemplo, muchas veces las maestras no tienen muy claro que ellas son las responsables de enseñar a leer en el primer grado y como los niños no aprenden a leer en primer grado, tampoco les enseñan en segundo, ni en tercero, entonces la mamá se pregunta para qué es la escuela si lo mando y me llega igual o me llega a media mañana porque da lo mismo ir que no ir para la escuela porque no se aprende nada, quien pierde legitimidad es la propia escuela como institución de la sociedad. Ya no vale la pena mandar al niño a la escuela si la escuela no produce ninguna diferencia, las maestras lo despachan antes del tiempo porque da lo mismo o porque además dicen: «que quiéres tú que yo haga si a este niñito, su mamá no le ayuda a leer», bueno eso es porque su mamá tampoco sabe leer, o no tiene tiempo. Nosotros hemos trabajado, como tú sabes, con muchísimas escuelas que están en sitios de una pobreza que no te puedes imaginar, sino hasta que llegas allí, creo que tú me conoces y por supuesto que en esos lugares la prioridad es que los niños tengan condiciones de subsistencia  y fíjate que yo utilizo esa palabra, subsistencia es a lo sumo una o dos comidas diarias, un techo que no se moje demasiado la cama cuando llueve, de eso estamos hablando, si esas condiciones no están dadas, poder ir a la escuela importa muy poco,  y eso no es responsabilidad de la escuela, o sea de los maestros y los directores como tal,  ellos no pueden resolver el problema que se expresa en esas condiciones de vida, que para mí es el problema del empleo, simplemente el problema de las malas condiciones de vida pasa por no tener ingresos suficientes para poder comprar una casa decente o para poder dar las tres comidas diarias o las dos cosas a la vez, en fin el nivel de pobreza está muy relacionado no solamente con el desempleo sino con el tipo de empleo que hay, un tipo de empleo mal remunerado, insuficiente desde el punto de vista de los ingresos porque siempre son muchos más los gastos, entonces, es un problema económico que lamentablemente nosotros los educadores, no podemos resolverlos, si creo que hay que hacer algo, es decir;  ya como opción ciudadana, no como responsabilidad profesional, si creo que hay que pelear porque ese tipo de condiciones dejen de existir y se mejore la situación económica de los demás, pero como maestro yo no puedo ser quien le resuelva el problema del empleo a la mamá de mis alumnos, esa no es mi responsabilidad aun cuando no me puedo cruzar de brazos, en este sentido, una maestra no puede decir que por el hecho de que sus alumnos tengan hambre ella va a dar malas clases, para qué va a preparar clases, es todo lo contrario, es decir, si encima de que tiene mala comida tiene mala maestra, bueno entonces estamos en el mismo círculo perverso, tú tienes que darle mucho más a ese niño y además nosotros no podemos cruzarnos de brazos ante un niño con hambre, tienes que darle de tu bolsillo si es necesario, tu no puedes decir: «yo no puedo hacer nada porque los niños me llegan todos los días con hambre», de alguna manera hay que movilizarse.

Hay que atacar el fracaso escolar, haciendo una escuela capaz de responder a sus retos, a las necesidades de los niños, a las metas que nuestra sociedad le impone, igual como se las impone a la universidad y a muchas otras cosas, entonces eso para mí, digamos, es un camino a seguir, lo que pasa es que tiene una cantidad de condicionantes terribles que son muy difíciles de solucionar, el primer condicionante que hay que tener claro es el propio maestro, el maestro tiene dos grandes handicap,  vamos a decirlo en una palabra más en castellano, obstáculos estructurales a su carrera, el primero es que esa es una carrera que pide cinco años de estudios universitarios para a cada ratico encontrarse con una remuneración que la inflación hace morir, entonces, eso hay que solucionarlo definitivamente de alguna manera, muchísimos países lo han solucionado, algunos de América Latina también lo han solucionado, incluso en países como Costa Rica, El Salvador, son países más pequeños, algunos estados en Brasil también han solucionado ese problema y los países europeos 100% solucionados, en Estados Unidos, ese es el primer tema, la remuneración del maestro, la segunda cosa es la formación que recibe en la Universidad, la misión sociopolítica del educador es producir justicia social, ser el responsable de que se transforme la mentalidad con una formación muy pero muy pertinente y sólida, eso es una transformación social que está bajo la responsabilidad de los maestros.

            Las universidades están formando a burócratas, la gente que viene con la idea de que es suficiente un diploma para ser exigente ante la sociedad y que le paguen más y los asciendan es una cosa terrible. Otra cosa en la que están totalmente desviados, es en eso que se llama los contenidos, el saber que aprenden, los  maestros no saben como enseñar a niños con condiciones como las que tienen nuestros alumnos en las escuelas públicas venezolanas, de gente pobre, dar clases a niños que no tienen referencias socioculturales parecidas a las que hay en la escuela, no se hace de cualquier manera, eso requiere métodos pedagógicos que no se enseñan en estos momentos en las universidades. En las universidades pasan cuatro años enseñando una teoría que es totalmente eso, teoría con respecto a la realidad y en cualquiera de los dos casos, tanto el de la formación sociopolítica como en el caso de los contenidos están siendo bastante mediocres.

            Hay otro nivel que no es solamente sociopolítico y socioeconómico, es lo que nosotros hemos llamado aquí en el CICE el saber hacer, el saber manejar todos los días niños, el saber preparar bien una clase, el saber que significa trabajar matemáticas con un contenido y las tablas de multiplicar, eso de saber hacer es una cosa fundamental hay que enseñarle al maestro lo mismo que le enseñan a la gente del INCE, por ejemplo, a un carpintero. Es decir, destrezas en el manejo de herramientas concretas, un escaparate o un closet no se hace con las puras manos por mucho que tu diseño sea una maravilla y por mucho que la madera la hayas escogido bien, si tienes niños listos para ser muy buenos alumnos y con capacidad de aprender lo que tú le pongas por delante, tú quieres hacer con ellos unos ciudadanos productivos, eso no lo haces sino tienes lo que tiene el carpintero cuando va a hacer un closet, él tiene buena madera y tiene herramientas, una caladora, una motosierra, una cantidad de cosas que la tecnología hoy en día permite facilitarle el trabajo, y lograr pues que los muebles que antes tomaba cinco años hacerlos, se hagan ahora en cinco días. Eso se tiene que aprovechar en la educación, hoy en día hay herramientas, hay estudios e investigaciones prácticas, sobre qué es lo que sirve para enseñar a leer al niño con dificultades socioeconómicas, con dificultades en cuanto al nivel sociocultural de los papás, con bajo nivel educativo, con poco acceso a la lengua escrita, métodos que sirven en esas circunstancias, entonces, ¡caramba!. Vamos a enseñarlos en la universidad, las universidades que, yo creo que ni siquiera están enteradas de esto, no tienen las revistas donde hay esas cosas.

En la medida que a ti no te orientan bien acerca de cuáles son exactamente tus responsabilidades desde el punto de vista sociopolítico y encima de eso no te dan las herramientas para lograrlo, vuelves a la persona, por un lado, irresponsable y por otro lado justificada ante sí misma y ante la propia sociedad, salen burocráticamente diciendo: «yo soy el funcionario más importante de la sociedad, de la educación, el más importante» pero, sólo en el momento en que hay una huelga o cuando hay una circunstancia de conflicto, pero nunca para hablar y participar en el debate educativo como educador porque yo tengo propuestas metodológicas que funcionan y que hacen que mis niños aprendan o porque efectivamente esa propuestas metodológicas ya están teniendo resultados. Entonces, eso para mí es una responsabilidad de las universidades, las cuales tienen que tener muy claro, en su formación,  esas orientaciones desde el punto de vista de cuáles son las responsabilidades de los maestros que ellos estén formando.

            Candidus: ¿Mariano, no debería aquí también el Estado exigirle a las universidades, ya que es el Estado quien las mantiene, una línea de acción, una línea de trabajo en ese sentido?

            Claro, el otro problema que hay con respecto a ese tipo de maestros es el de la desorientación , hay una desorientación por que la propia universidad ha invadido los cargos públicos en el Ministerio de Educación, son gentes de las universidades que tienen la responsabilidad de formación docente los que han sido reclutados para ocupar cargos claves y otros que son académicos que están en medio de debates críticos muy abiertos, muy amplios, pero que no están, digamos, en la onda de una responsabilidad de funcionario público, de orientar claramente y sin ninguna ambigüedad, evitando las confusiones del sistema educativo como tal, es la misma universidad la que produce unos egresados que van a esos cargos públicos del Ministerio de Educación, cuando llegan ahí no tienen claras cuáles son las orientaciones del sistema educativo público que ellos tienen a cargo; evitar el fracaso escolar a través de unas serie de políticas concretas y lineamientos claros es responsabilidad de ellos, pero (lo voy a decir bien feo) no saben hacerlo, no lo saben hacer y ese es un tema que yo veo que hay que poner en el debate, hay que ponerlo claramente.

            Una tras otra, las reformas han llevado a nada, una tras otra, las cosas se han desinflado al pasar el primero y el segundo año de fiebre de las gestiones que empiezan, entonces se ha dado cada vez más pie para la corrupción, corrupción para mí, es simplemente dejar de trabajar, o sentarse en una silla, no solamente robar, a parte de robar (eso ni siquiera lo estoy considerando) simplemente hay gente que se sienta en una silla todo el día y no produce absolutamente nada durante dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, diez años, eso es corrupción, una corrupción consecuencia de la falta de orientaciones, es insólito que un Ministerio con cinco mil personas en veinte pisos tenga que acudir a instancias externas para llevar adelante un proyecto, sin embargo es así, por razones de incompetencia técnica tanto de las universidades como del propio Ministerio, eso es injustificable, eso es una cosa absurda, sin embargo, es así, cada vez que se hace un trabajo de auditoría al personal, hay que acudir a consultores, hay que llamar a la gente para que el trabajo se haga en el tiempo que es y con la calidad necesaria, entonces mire la falta de orientación, esa dejadez perversa que genera la falta de orientación justamente. La ausencia de claridad operativa en las políticas públicas ha generado esa corrupción, esa cultura de hacer lo mínimo y a la vez de hacer creer que hago mucho, hablar mucho, inventar muchas reuniones, pero a las escuelas no les llega nada y lo que les llega es desorientación, confusión y abandono, eso sí les llega a las escuelas.

Retomando un poco algunas ideas claves para evitar el fracaso escolar, creo  que primero hay que formular claramente la orientación de lineamientos de acción, es decir, que nosotros evitemos el fracaso escolar y esto se logra mediante un reforzamiento de las áreas fundamentales de la Educación Básica. Las áreas básicas son lengua, matemáticas y luego en los años superiores identidad nacional, geografía, historia, pero también hay que mejorar la formación del maestro por un lado a la luz de estas orientaciones, y por otro, evitar lo que está desde el punto de vista organizativo actuando permanentemente  en contra de las escuelas: el abandono. Las escuelas han sido literalmente abandonadas por el Ministerio de Educación, es decir por el sistema educativo, ya no son parte de nada, lo único que hay es una cantidad de maestros, olvidados por el sistema que reciben una cantidad de niños en condiciones de abandono, hay un abandono espiritual, humano por un lado y también hay un abandono institucional. Si tú visitas  las escuelas aquí en Caracas o en el interior de Venezuela, qué te encuentras, encuentras que pareciera  que hubiese entrado un misil por el techo del salón, una tronera de huecos, no una gotera sino una cosa por donde pasa un chorro de agua del tamaño de una tubería de aguas negras de Caracas, es una cosa gigantesca y por otro lado una ventana que parece que le hubiera entrado una pelota de bowling por todo el centro  y está todavía estrellada, pasan los años y todavía está estrellada, esas son cosas que uno dice, cómo puede ser ésto. Es el mismo abandono, pero que tiene dos manifestaciones, maestros sin orientación, sin gente que los ayude, sin gente que los apoye en su labor cotidiana, gente que los acompañen físicamente, que vaya con ellos, que les aporte ideas y que les escuche las propias; y el abandono de la infraestructura, un abandono físico. El Presidente de la República dijo que la prioridad es educación, si eso él lo tiene claro, no le puede atrasar el pago a los maestros por el contrato colectivo, ni tampoco puede dejar de prever suficientes fondos para que en un lapso no mayor de 10 años todas las escuelas públicas tengan unos edificios respetables, dignos, bien pintados, que aguanten el calor y que aguanten la lluvia sin perjudicar ni a los maestros ni a los niños, tiene que prever ese presupuesto, lo mínimo son 10 años, yo creo que  un  poquito más, pero eso no es nada en la vida de un sistema educativo que esperamos que sea mejor todo este milenio, pues entonces hay que hacerlo. Hoy en día tenemos un handicap, tenemos el problema de que la tragedia de Vargas va a imponerse como prioridad, pero tenemos que garantizar la igualdad de oportunidades a todos los sectores sociales, especialmente a los que no tienen posibilidades por causas económicas o por el nivel educativo de sus padres.

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