OTRA ALTERNATIVA A LA EDUCACIÓN MUSICAL. ESTIM ULACIÓN PRECOZ: EL MÉTODO “ESTRELLITA”

 

Ana María Ortega Palacios

 

El Curso de Música Estrellita de Yamaha es un espacio en el que los niños de cuatro años pueden ampliar y enriquecer su relación con la música. Lo auditivo, la escucha como punto de referencia, es uno de los elementos fundamentales de esta enseñanza. La filosofía de este método se basa en la vivencia musical, antepuesta siempre al conocimiento intelectual. También contribuye a estimular las capacidades musicales que empiezan a desarro­llarse a esta edad. El objetivo del Curso Estrellita es servir de ayuda para que los niños desarrollen una mayor sensibilidad.

 

En 1954, a modo de prueba, se abrió una clase de música para niños en la sucursal Nippon Gakki en Ginza (Tokyo). Esto fue el prin­cipio de lo que hoy es el Sistema de Educación Musical Yamaha. En 1956 se instituyó la Clase de Órgano Yamaha, que desarrolló la aproximación a lecciones en grupo para enseñanza musical. En 1959, cuando su nombre cambió a Escue­la de Música Yamaha, el contenido del curso fue modificado: en vez de centrar la aten­ción en el órgano, se puso el énfasis en la enseñanza de principios musicales.

La Fundación Musical Yamaha fue creada en 1966 como una entidad no lucra­tiva e independiente bajo la autorización del Ministerio de Educación del Japón, para promover la educa­ción musical. La Fundación logra este objetivo prime­ramente a través de las actividades de la Escuela de Música Yamaha, la cual ha elaborado su propio sistema de educación musical con nive­les apropiados a cada edad, par­tiendo desde los cuatro años. La Fundación está promoviendo la educación musical a escala global a través del establecimiento de un número creciente de Escuelas de Música Yamaha en todo el mundo. Estos esfuerzos no se limitan sólo a apoyar y estimular la difusión musical, sino que incluyen también el patrocinio de otras actividades tales como concursos, festivales, conciertos, producción de libros, discos, materiales educativos, etc.

 

El Curso Estrellita es el punto de partida del Sistema de Educa­ción Musical Yamaha. Los niños ingresan en él a los 4 0 5 años de  edad. Este curso ha sido preparado en un programa de dos años a base de lecciones en grupo para guiarlos  al mundo musical y su objetivo es dar un conocimiento básico de la música cuando la capacidad auditi­va de los niños está en su etapa de formación más importante. Cabe poner énfasis sobre esta tentativa, dado que no es la frecuentemente aplicada por otras metodologías. Ésta se basa en la psicología infantil y un entendimiento del desarrollo acústico natural mediante el cual los niños son motivados para que puedan apreciar la música en una atmósfera reposada y propicia. En esta edad, el sentido del oído experimenta un gran desarrollo, por tanto, la educación de la concentración auditiva puede llevarse a cabo con entera seguridad.

El Sistema de Educación Yamaha viene avalado por largos años de experiencia en la enseñanza y por sus aplicaciones a la educación musical de la continua inves­tigación en el campo de la psicología evolutiva de los niños. Una de sus principa­les características es su carácter comprensivo que desarrolla el interés de los estudiantes hacia la música y su habilidad para expresarse musicalmente, poniendo especial atención en el concepto de “edu­cación oportuna”, enfocando sus programas de acuerdo con el nivel de desarrollo físico y mental de cada etapa del alumno.

El esquema adjunto muestra los desarrollos físicos de los niños en base a los parámetros: “desarrollo del oído”, “desarrollo muscular” y “desarrollo de las cuerdas voca­les”. Por ejemplo, el sentido del oído muestra un gran desarrollo entre los tres y los cinco años, mientras que los músculos de los dedos se desarrollan más tarde, entre los seis y los ocho años. Por esta razón, en el curso de música Estrellita se hace especial hincapié en el sentido auditivo, como punto de partida para el desarrollo de las demás habilidades musicales.

Los objetivos de enseñanza para el curso Estrellita están basa­dos en los siguientes elementos:

 

I. Desarrollo del sentido musi­cal

 

A los niños de 4 y 5 años les encanta escuchar música y cantar. Por eso les gusta tanto aprender canciones nuevas. En las clases se les enseña muchas canciones diver­tidas y fáciles de aprender. De este modo disfrutan de la música de una manera espontánea y esta sen­sación la comparten con sus padres y amigos. Esta experiencia ayudará a desarrollar su sensibili­dad musical.

El método proporciona una base musical general (ritmo, melodía y armonía) gradualmente en las leccio­nes sucesivas.

Cantar con palabras las canciones que son fáciles y populares entre los niños es una parte necesaria e impor­tante en la educación musi­cal para principiantes. El interés en el texto y gusto por cantar incrementará el deseo de tocar los instru­mentos y esto eventualmen­te ayudará para la expresión creativa.

Los niños que acceden al Curso Estrellita son cons­tantemente estimulados a través de las canciones. Estos alumnos experimentan un desarrollo lingüístico notable, que a su vez influye enormemente en su sentido musical. El número total de palabras que un niño medio de tres años de edad sabe es de aproximadamente 900. Los niños de cuatro años saben aproxi­madamente el doble. Este gráfico muestra que son los niños de cua­tro años los que aprenden más palabras en un año.

Escuchando varios estilos de música y compartiendo las impre­siones con los compañeros y la maestra, se nutre la sensibilidad infantil. La sensibilidad musical será desarrollada a través de involucrar a los niños activamente en la músi­ca, o escuchar música con concentración. Tener apreciación musical en la niñez será la base para el desarrollo de la habilidad de expre­sarse musicalmente, así como fomentar el deseo de apreciar la música profundamente. Por eso los niños deben tener la oportunidad de escuchar música no sólo en clase, sino también en casa. Los padres deberán crear un ambiente musical propicio.

La música utilizada para este propósito ha sido seleccionada de las piezas creadas por los niños de J.O.C. (Junior Original Concert) donde la emoción infantil se refleja en esta época particularmente. Melodías sencillas y hermosas, con una estructura musical clara, es el material más apropiado para niños que escuchan música instrumental por primera vez.

La apreciación musical se reali­za a través de los sentidos. Los niños deben escuchar y tener una imagen de la música y, al mismo tiempo, comprender la caracterís­tica de esa música dentro de su mente. Los alumnos son estimula­dos mediante la expresión corpo­ral y los juegos para entender más profundamente la música. Los pun­tos a desarrollar para obtener el sentimiento y contenido musical son: estructura, ritmo, tempo, esti­lo, tonalidad, fraseo, etc. Esta acti­vidad fomenta la concentración de los niños.

 

2. Desarrollo de las habilida­des musicales fundamentales

 

En este período en el cual el sentido de la audición está más desarrollado, la habilidad de reco­nocer sonidos crece a través de las lecciones del Curso Estrellita para crear los fundamentos del sentido del ritmo, entonación, capacidad de tocar y comprensión del lengua­je musical, utilizando el instrumen­to de teclado como herramienta de aprendizaje.

Analicemos estos cuatro aspec­tos más detenidamente:

• El ritmo.

Existen dos factores importan­tes a considerar: desarrollo del sentido del pulso y comprensión en el lenguaje musical.

Para desarrollar el sentido del ritmo en los niños se les enseña a captar el ritmo contenido en la música a través de la expresión físi­ca, tal como: marcar la pulsación con los pies o con algún instru­mento de percusión (la caja rítmi­ca), participando activamente en la música con su propio ritmo, etc.

Los materiales que se utilizan en el solfeo y en el repertorio per­miten a los niños captar el tiempo, ritmo y valor de las notas apoya­dos por lo que escuchan, cantan, tocan y leen.

 

• Solfeo memorizado: la entona­ción.

El objetivo de este punto es que los niños aprendan los elemen­tos musicales a través de escuchar y cantar repetidamente unas melo­días convenientemente escogidas. Las canciones utilizadas son combi­nadas con el material de reperto­rio para acompañar la enseñanza musical en calidad con cantidad.

Solfeando la pieza con una estructura musical completa, el niño desarrollará la habilidad audi­tiva y la habilidad de relacionar la nota y el sonido (verbalización del sonido). El propósito es desarrollar el “oído musical” en los niños para que puedan distinguir la diferencia de articulación, dinámica y tono, que son indispensables en la expre­sión musical. Esta actividad preten­de, no sólo que los niños solfeen de memoria, sino enseñarles a escuchar detenidamente en clase y a concentrarse en el sonido, mien­tras están cantando por oído.

 

Capacidad de tocar: el reperto­rio

Se utiliza el teclado como una herramienta de enseñanza por dos motivos fundamentales:

I.Influencia sobre el desarrollo de la inteligencia del niño.

Las investigaciones reciente­mente realizadas por el profesor Hans Günter Bastian vienen a corroborar lo que neurólogos, pedagogos, músicos y profesores de música sabían desde hace tiem­po y avalan la política empleada por la Escuela de Música Yamaha desde hace más de cuarenta años.

Los descubrimientos de los resultados iniciales de un estudio a largo plazo en las escuelas prima­rias de Berlín son concluyentes a este respecto:

“Tocar un instrumento, en particular un instrumento de teclado, mejora claramente a largo plazo la habilidad del niño para razonar en términos de espacio y tiempo, que es parte de la habilidad para formar pensamientos abstractos. Es importante para el entendi­miento de conceptos matemáticos y técnicos.”

“Tocar un instrumento de teclado ayuda a domar el intelecto, las cualidades motoras, la percepción sensual, la facultad para captar el concepto espacio y la coordina­ción”.

 

2. Ventajas de los teclados para el aprendizaje:

• Las notas musicales pueden ser reconocidas visualmente.

• Las teclas están dispuestas en un orden que facilita el entendi­miento relacionando la tecla y la nota que ésta representa.

• Se puede producir un sonido correctamente afinado.

• Es fácil, incluso para los niños, tocar las teclas correctas que producen el sonido preciso y

afinado.

• Son instrumentos polifónicos, que permiten estimular la sensación armónica en los niños.

• Variedad tímbrica.

• La música completa puede ser producida por una sola persona.

 

La música está formada por tres elementos fundamentales: melodía, armonía y ritmo. Los instrumentos de teclado son idóneos para los principiantes en la música, puesto que consiguen producir todos estos elementos simultáneamente con un único instrumento.

Cada nueva época trae al mundo nuevos instrumentos musicales y el desarrollo de la técnica influye directamente en el desarrollo de éstos. En las últi­mas décadas, el cambio más signifi­cativo ha sido el de la aparición de los instrumentos electrónicos con su notable desarrollo. Esta clase de instrumentos trajo un sonido nuevo por completo, y unas posibi­lidades para la música desconoci­das con anterioridad.

El órgano electrónico desarro­llado por la Nippon Gakki, es representativo de los mismos. Yamaha ha dado a estos instru­mentos el nombre de “Electone”, y se ha convertido en un aparato con muchas y diversas funciones musicales. Es un instrumento de tecla, completamente nuevo, toca­do con las manos y los pies del ins­trumentista que permite elegir y combinar los sonidos para obtener el efecto de un conjunto o una orquesta.

Durante los años que dura el Curso Estrellita, los niños aprende­rán un variado repertorio para ayudarles a interiorizar y compren­der los elementos musicales que se escucharon y cantaron anterior­mente, estimulando su deseo de tocar cada vez mejor y con más musicalidad.

A los niños les resulta difícil mover ambas manos de manera diferente al mismo tiempo. No obstante, cuando alcanzan la edad de cuatro años empiezan a hacer cosas distintas con las manos, como por ejemplo: utilizar tijeras, doblar papel, pegar, etc. Por tanto, ese es el momento adecuado para empezar a tocar el teclado con las dos manos.

Mediante juegos con el teclado se trata de capturar el interés infantil. Los niños participan activa­mente en estos juegos sin darse cuenta que es una técnica de aprendizaje diseñada para disfrutar ejercitando los dedos y preparan­do las dificultades posteriores que encontrarán en las piezas de reper­torio. Estos ejercicios no sólo pre­paran el mecanismo del repertorio, sino que también desarrollan la habilidad para tocar en conjunto, puesto que son practicados con un soporte orquestal específico.

En este curso se desarrolla el sentido de la armonía a través de experimentar los acordes en el teclado y sentir la relación que existe con la melodía, utilizando los patrones de acompañamiento aprendidos en las lecciones de repertorio.

 

• Teoría musical.

 

El propósito de este aspecto es confirmar lo que los niños han aprendido durante la clase a través de la lectura y la escritura de los materiales impresos en los libros de texto. Al leer y escribir, los niños entenderán mejor el concepto de la música impresa, la posición de las notas en el pentagrama, los valores, etc. Y además así su habilidad de lec­tura se desarrollará.

Los niños, a los cuatro años, experimentan un gran avance en el reconocimiento de las formas. A partir de esta edad son capaces de distinguir entre una figura negra y una blanca en cualquier tamaño.

Este gráfico muestra el resultado de una prueba para distinguir las figuras negras y blancas escritas en pentagra­mas de cinco líneas de 40 mm., 24 mm. y 12 mm. de anchura. Cuando el pentagrama tiene 12 mm. de ancho, los niños de tres años son capaces de dis­tinguir solamente un 48 %, mientras que los de 4 años distin­guen el 83 %.

 

3. Desarrollo de las bases de la expresión musical

 

Los niños juegan con los soni­dos aplicando sus propias ideas y basándose en los conocimientos aprendidos. El propósito es encau­zar su energía en la creación musi­cal. Los maestros desarrollan y aplican las ideas de los niños consi­derando el nivel y la situación de la clase, creando las bases sólidas para la expresión musical.

Hasta hace unos años, la educa­ción convencional había dado mayor importancia al cultivo del lado izquierdo del cerebro, encar­gado de las funciones teóricas tales como la lectura, la escritura, el cál­culo, etc. Sin embargo, en las corrientes actuales de educación se considera ideal el desarrollo del lado derecho (encargado de la sen­sibilidad artística y la creatividad) manteniendo un equilibrio correc­to entre ambos lados. La música tiene una gran influencia en el desarrollo del lado derecho del cerebro.

Las clases del Curso Estrellita se imparten a grupos de 8 a 10 niños de la misma edad (4 o 5 años), una hora a la semana. Los padres asisten a las clases con sus hijos, disfrutando y participando activamente del proceso de apren­dizaje. En las clases se utilizan libros de texto y materiales educa­tivos apropiados, editados por la Fundación Musical Yamaha. Estas publicaciones representan una parte esencial en la promoción de la música. Son traducciones fieles del original japonés y establecen el Sistema de Música Yamaha como una institución musical verdadera­mente internacional.

En resumen, las razones por las que estos programas de educación de la Escuela de Música Yamaha se adaptan tan bien a la tarea de la estimulación precoz de los niños son las siguientes:

I . El teclado: tocar el teclado tiene tal efecto beneficioso para el desarrollo de la inteligencia del niño que se convierte en una parte integral de la educación musical básica desde los cuatro años en adelante en la Escuela de Música Yamaha, donde se utiliza el teclado como herra­mienta de enseñanza.

2. Plan de estudios: se ha demos­trado que la educación musical básica en la Escuela de Música Yamaha desarrolla habilidades específicas en los niños, tales como desarrollo del oído abso­luto, técnica para tocar, sentido del ritmo, creatividad y expre­sión musical.

Los niños de Yamaha tienen oportunidad de poder acercar­se a cualquier tipo de música sin tener que limitarse a un género determinado.

3.Profesorado: los profesores son músicos altamente cualifica­dos y titulados, que se han especializado en enseñar estos programas acudiendo a cursos intensivos de preparación.

 

La Escuela de Música Yamaha tiene el propósito de hacer que el alumno disfrute con la música de acuerdo con su capacidad y que, por su conocimiento, llegue a enri­quecer su vida. Está bien si como resultado, se logra un gran músico, pero la Escuela de Música Yamaha no está creada principalmente para descubrir tales casos. La meta que persigue es permitir a los jóvenes descubrir y cultivar su personali­dad, acrecentando su habilidad de componer música o tocar instru­mentos musicales.

 

Fuentes

 

“Música para el mañana” (editado por la Fundación Musical Yamaha)

“Guía del maestro” (Fundación Musi­cal Yamaha)

“Los niños son los mejores maes­tros” (Genichi Kawakami)

“¡A jugar con el Do, Re, Mi!” (Funda­ción Musical Yamaha)