LA PAGINA M.C.E.

TECNICAS Y VALORES.

 

Rinaldo Rizzi

 

La escuela una vez más está llamada a jugar su papel de instrumen­to represivo de necesidades naturales y de posibilidades liberatorias. Por parte de los enseñantes democráticos, es necesaria una capacidad de rebel­día, de poner en marcha una "desacra­lización" formal. Hay que volver a analizar, bajo un punto de vista crítico, el modelo de escuela que practica y nos propone la pedagogía academicis­ta. Hace falta una mayor conciencia crítica hacía lo que se hace en la escue­la respecto a lo que sirve en la vida.

 

En esa escuela todo está progra­mado con ritmo monótono y agobian­te. El niño, y también el profesor, cuentan poco o nada como personas, no deciden, por tanto no "piensan", se mueven, cumplen y hacen cumplir ob­jetivos y nociones escolares abstrac­tas, fuera de la experiencia vivida. Es suficiente con dar una ojeada a la acti­vidad editorial preferente en el ámbito escolar y al papel generalizante que sigue desempeñando el libro de texto en la escuela. Si eso es cierto, esta escuela estatal nuestra (aunque la pri­vada no es, de ninguna manera, mejor) no parece que se pueda encuadrar den­tro de los objetivos de una "pedagogía popular".

 

Resulta, por tanto, comprensible y compartido la necesidad inmi­nente de pensar en los valores y de lanzar de nuevo la necesidad de utopía con respecto al sentido profundo del "hacer escuela hoy". Esta necesidad es el signo de una nueva esperanza que surge de las cenizas de los finales de los años 70 y del reflujo de los años 80.

 

Sin embargo, ese signo constitu­ye una premisa obligatoria, no puede ser colmadora por si misma, de una propuesta. Esta hay que construirla en la práctica dura de una investigación continua en una relación dialéctica en­tre la acción y el deseo. Sin esta rela­ción la práctica didáctica alternativa corre el riesgo de representar una fuga, y después de la primera llamarada, dejar, como ya frecuentemente suce­dió a mediados de los años 70, sólo las cenizas y con éstas favorecer una nue­va fase de reflujo.

 

La "pedagogía popular" en la en­señanza de Celestín Freinet y en sus consecuencias duraderas es diferente y alternativa tanto en las "escuelas acti­vistas nuevas" como en las marxistas e ideológico maximalista pos/68 por­que ha traducido los valores en prácti­cas y adoptado las técnicas a los idea­les (o utopías sociales). En este nexo ha consistido y está su fuerza de movi­miento duradero más allá de la contin­gencia, de las fronteras lingüísticas y de las diferencias culturales.

 

Retomar "una moderna pedago­gía del buen sentido" (subtítulo de la obra de Freinet "LOS DICHOS DE MATEO") supone, por lo tanto, no una vuelta al pasado, no un copiar técnicas quizá en cierta manera en desuso, sino supone volver a plantear desde un pun­to de vista crítico, el presente a la luz de una tensión social y humana inmu­tables.

 

Traducción: Pilar Rodríguez Reina.