¿QUE SIGNIFICA GLOBALIZAR EN LA ESCUELA?

 
Joaquín Ramos García

Tradicionalmente la escuela ha venido parcelando las distintas ma­terias que componen el currículo esco­lar para permitir a los alumnos acceder de una manera estructurada a los cono­cimientos científicos, igualmente par­celados en distintas disciplinas, lo que debería dotarles de una buena com­prensión de su realidad. Como esto no era así hemos venido asistiendo, sobre todo a partir de Décroly, a un intento progresivo por romper los rígidos es­quemas escolares de una enseñanza dividida en asignaturas carentes de sentido por sí mismas y con una nula o escasa relación entre ellas.

Actualmente son ya bastante fre­cuentes las experiencias educativas tendentes a superar esta compartimen­tación mediante una globalización o bien mediante una interdisciplinarie­dad de las materias curriculares.

Pero globalización e interdisci­plinariedad son dos términos que han venido provocando, y aún provocan, cierta confusión en el profesorado, como se manifiesta en su uso indisciplinado.

Clarifiquemos un poco sus respectivos significados y anali­cemos sus diferencias más evi­dentes:

La GLOBALIZACION es el estudio de algo como un todo que se analiza empleando todos los instrumentos a nuestro alcan­ce. La globalización no puede ser una suma de disciplinas más o menos coordinadas.

La INTERDISCIPLINA­RIEDAD es la coordinación, prevista de antemano, de dos o más disciplinas para estudiar algo.

La diferencia fundamental entre ambos conceptos viene dada por el hecho de que la globalización no pone límites a lo que se va a aprender mien­tras que la interdisciplinariedad limita, de alguna manera, aquello que se va a aprender (al decidir previamente las materias que van a intervenir en lo que vamos a trabajar en clase). Por tanto la globalización se desarrolla en los pro­cesos del trabajo investigativo que se realiza en la clase para resolver un problema concreto, y nunca en la pro­gramación previa de los mismos como ocurre en la interdisciplinariedad.

Una escuela que parte del niño encontrará en la globalización un re­fuerzo importante para el empleo de

una metodología de trabajo investiga­tiva que facilite al niño y a la niña, que acuden a nuestras clases, la integra­ción y la comprensión de su entorno. Pero veamos por qué:

1°- La realidad se presenta ante el niño de una manera global, sin parce­lación ni compartimientos. Los pro­blemas y conflictos que el niño se en­cuentra, y se encontrará de adulto, a lo largo de su vida no podrá resolverlos de una manera simplista o lineal sino desde una perspectiva global que le permita su compresión.

2°- La Ciencia recurre a la parce­lación para facilitar el estudio sistemá­tico de aspectos determinados de la realidad.

3°- El niño vive y siente sus expe­riencias espontáneas de una manera global, disociando progresivamente los distintos elementos que la compo­nen bajo la influencia de estímulos afectivos, tendencias y sentimientos.

Pero, ¿qué significa globalizar en la escuela respetando los intere­ses, las necesidades y el ritmo natu­ral de aprendizaje individual y co­lectivo de nuestros alumnos?

Significa afrontar el conoci­miento de la realidad de un modo glo­bal, sin parcelaciones y sin la obliga­toriedad previa de utilizar el resto de las materias del currículo que irán apa­reciendo de una manera progresiva en los distintos trabajos que van haciendo en la clase.

Significa conectar con las mate­rias de estudio a partir de cualquier trabajo de investigación.

Significa concebir las discipli­nas escolares como herramientas ins­trumentales e interpretativas parciales de una realidad que se presenta com­pleja ante los ojos del niño. Disciplinas que alcanzarán su sentido educativo en el momento que ayudan a conseguir una comprensión del entorno, estando en íntima relación con otras que darán otra perspectiva de la realidad.

Significa no encontrarse por la rigidez de los programas escolares ni por la del libro de texto.

Significa estar en disposición de afrontar un trabajo que va a exigirnos gran esfuerzo profesional.

Significa escuchar y observar al niño en la clase para descubrir sus gustos y sus intereses.

Y, ¿cómo globalizamos?

Es conveniente partir de un pro­blema o de un aspecto concreto que despierte el interés del grupo clase pa­ra que este problema se vaya aclarando o resolviendo mediante la observa­ción, el tanteo, la asociación y la ex­presión de los descubrimientos que se hacen utilizando para ello los conoci­mientos conceptuales y las destrezas que integran las disciplinas curricula­res.

Pero, el intento de aplicar en la práctica la globalización en la escuela encuentra una serie de dificultades y de obstáculos por las enormes defi­ciencias físicas, estructurales y organi­zativos que presentan los centros esco­lares:

- Mínima formación inicial y permanente del profesorado.

- Escaso hábito de trabajo en equipo en el profesorado.

- Escasa tradición globalizadora.

- Nulo apoyo de asesores e ins­pectores.

- Número excesivo de alumnos por aula para un trabajo de esta envergadura.

- Excesivo número de ho­ras de docencia a la semana y escaso número de horas para ac­tividades de preparación, de aná­lisis y de evaluación del trabajo docente; y para elaborar con los compañeros de ciclo o nivel un programa que sistematice y or­dene los conocimientos según las necesidades de aprendizajes de cada materia y de acuerdo con el proceso evolutivo y de las ca­pacidades de los alumnos.

- La rigidez de los progra­mas escolares, encorsetados por los libros de texto.

- El enorme esfuerzo per­sonal que requiere un trabajo globalizado.

 

Estas dificultades no deben de servir de excusa para no afrontar la globalización en el trabajo que desa­rrollamos en nuestras aulas. Intentare­mos globalizar siempre que podamos aunque comencemos con ciertos te­mores y dudas.

Creo que es importante comen­zar a globalizar poco a poco sin preo­cuparnos excesivamente el no poder globalizar en todo momento por tener que dedicar un tiempo específico, den­tro del horario escolar, para trabajar la adquisición de ciertas habilidades que presentan una mayor dificultad, como algunas nociones matemáticas.

BIBLIOGRAFIA

- VV.AA. "Colaboración" n4 27. Mono­gráfico sobre la globalización. Granada, 1980. - G.T. Madrid, "Globalización en segun­da etapa" Colaboración n° 49. Granada, 1985. -VV.AA. "Globalización" Dossier XV Congreso MCEP celebrado en Madrid en 1988.