ALTERNATIVAS AL LIBRO DE TEXTO

Roser Santolaria*

La enseñanza ha de proponer una respuesta que es el deseo de aprender y aprender supone incorporar conocimientos que el sujeto considera útiles para su vida. Sólo si se crea en las aulas un ambiente de participación y un ambiente estimulante para incitar el aprendizaje, consideraremos exitosa la enseñanza. Para la creación de este ambiente existe toda la colección de recursos o técnicas de la pedagogía Freinet, las cuales hemos practicado y practicamos en las aulas. Estas técnicas abocan a la realización de unos principios, los cuales pueden resumirse en tres: I. la expresión libre del niño o la niña. 2. la cooperación y 3. la formación del espíritu crítico. Existen múltiples barreras para- la práctica de una clase "Freinet". los horarios marcados desde fuera, la "asignaturización" de los contenidos, la artificialidad discriminatoria de la evaluación, el libro de texto, etc. Hay que ser valientes o hay que formar parte activa de algún grupo de reno­vación pedagógica para ejercer una enseñanza alternativa.

 

Repasando el libro de Freinet, Pour l'école du peuple, (París, Mas­pero), 1969, regalo de un compañero bretón, corresponsal mío y de mi clase entre 1970 y 1977, me he encontrado con este párrafo que me sirve de cita inicial en el desarrollo del tema propuesto, "una alternativa al libro de texto", y que trata de las con­diciones de una enseñanza educativa.

"Partimos de la vida. De las experiencias de la vida misma, sin ignorar nada de las teorías y prin­cipios susceptibles de influir y de ayudar nuestro tanteo. Hacemos surgir la organización nueva de la realidad cotidiana." (pág, 52)

El lector modelo de este artículo, pienso que es un o una profesional de la enseñanza que ha practicado, prac­tica o piensa practicar métodos peda­gógicos activos, basados en unos conceptos­ de escuela y de docencia democráticos, igualitarios, socializado­res, partiendo de la idea de que los alumnos son seres humanos todos distintos; pero todos igualmente lla­mados a alcanzar un estadio de for­mación personal más alto y siempre mejorable. Esto a través de las clases y de las actividades de enseñanza­aprendizaje de las distintas materias. Si el lector o la lectora real de este artículo se corresponde con el modelo que acabamos de ver, enton­ces... ¿Qué he de decir yo que uste­des no sepan?

Pero, sencillamente, explicaré aspectos de mi práctica, como maes­tra que ha ejercido en todas las eta­pas docentes, desde el parvulario a la universidad.

Partiré de algunas ideas que cons­tituyen el fundamento ideológico de la pedagogía Freinet. Las cuales he interiorizado, en el trabajo de investi­gación y de reflexión sobre la prácti­ca, que he realizado desde hace mucho tiempo en el seno de los gru­pos de trabajo del Movimiento Coo­perativo de Escuela Popular, de la pedagogía Freinet; son éstas:

 

* MCEP del País Valencià.

 

La expresión individual del niño o niña mediante la palabra dicha libremente, es un pilar para la organi­zación del trabajo escolar. La oralidad inicial es necesaria ya en la primera sesión de clase: para presentarnos, para conocernos y para elaborar un plan de trabajo semanal o diario, según sea la edad del alumnado, el cual será guía de la actividad del grupo de la clase para ese periodo. La expresión no verbal es igualmente importante.

La cooperación. Siguiendo el hilo del discurso anterior, una vez expresado el deseo individual, hemos de decidir, en grupo, qué haremos durante la semana, o el día o el mes, Esta decisión tendremos que promul­garla por escrito, mediante un acta y un cartel. Aquello ya nos afecta como colectivo. Aquel plan ya es de todos y de todas. Miremos, sino el contenido de un posible plan de trabajo, debati­do y decidido en la clase:

  -Colocación de los objetos y de las personas en el espacio clase.

- El tiempo de cada una de las activi­dades programadas

- El trabajo:

Individual: Elaboración de textos escritos, cartas, narraciones, poemas, reportajes, noticias; elaboración de dibujos, esculturas, artesanías; con­feccción de fichas-resumen de anima­les, de plantas y de objetos del vivario y del museo, etc.

Colectivo: Lectura en voz alta del texto, de la noticia, del acta de la

asamblea; confección del cuestinario para las salidas de estudio del medio, representación dramática, confección colectiva de los resúmenes de las visi­tas, discusión sobre las noticias, ela­boración de trabajos de grupo o de cartas colectivas, etc.

Formación del espíritu crí­tico. Cuando se estudia de manera directa el medio físico, el medio natu­ral, el medio social y cultural -y llama­remos "medio" al entorno próximo o al entorno hecho próximo por los medios de comunicación-, sin esca­motear los aspectos negativos de la realidad, aquellos que no dejan desa­rrollar los valores humanos, surge la crítica, el juicio de valor y el deseo de trabajar por el bien común; entonces la formación del espíritu crítico está garantizada. Si el estudio está mediati­zado por las lecciones y actividades del libro de texto, no existe tanta implicación y es más difícil apelar a la responsabilidad de todos.

La exposición detallada de las téc­nicas que he nombrado y de otras que no he nombrado por no hacer largo el artículo, nos llevaría a realizar un curso de varios días, en el cual mostraríamos materiales y discutiría­mos bastante sobre la pedagogía Frei­net. De hecho, ya hemos discutido cómo se puede enseñar durante los cinco primeros cursos de primaria sin utilizar los libros de texto en varios ''estages" de MCEP o en Escoles d'Estiu de Valéncia, por ejemplo.

Las técnicas de aprendizaje que parten de la vida permiten, al mismo tiempo que se aprende contenidos de diferentes materias, de una forma glo­bal, educarnos todos en la expresión libre individual, en la coopera­ción y en la formación del espíritu crítico.

En primaria, este ambiente de aprendizaje vivo, humano, libre, coo­perativo y enraizado en el medio, creo que aun es posible de conseguir. En secundaria la cosa es más difícil, aunque siempre será realizable intro­ducir técnicas que muevan a la partici­pación y a la expresión del alumnado para que continúe vivo el deseo de aprender.

Para cambiar las cosas, el profeso­rado ha de plantearse dudas, buscar recursos nuevos, entre los movimientos de renovación pedagógica -traba­jar en un grupo Freinet que funcione en su territorio, sería magnífico-, ha de ser generoso para confiar en los niños y las niñas, los seres humanos que le esperan con grandes deseos de aprender y de crecer en autoestima y en conocimientos. Y ha de ser bastan­te combativo para producir ruptura en las estructuras rutinarias escolares que oprimen a los alumnos y a las alumnas pero también al profesorado. Una de estas estructuras opresivas es el libro de texto, sin duda..

Podríamos acabar con una cita del libro que antes he anunciado y que habla de la formación del profesorado:

..."una formación que no des­ciende de arriba -cualquiera que sea la comprensión y la buena voluntad de la autoridad que la dicta- sino que sube de la vida ambiente, bien enraizada, bien nutrida, vigorosa y recia, capaz de elevar muy alto, en el esplendor de un destino benéfico, a los niños que son llamados a construir un mundo mejor que el que nosotros hemos dejado desmoronarse como un lamentable castillo de naipes" (pág. 22)