EL MERCADO EDITORIAL:

PRODUCCIÓN Y COMERCIALIZACIÓN

DE LOS LIBROS DE TEXTO

Ton¡ Pérez Sabater*

Teniendo en cuenta que en el diseño, producción, edición, distribución y con­sumo del libro de texto intervienen cuestiones que nada tienen que ver con modelos o estrategias didácticas y pedagógicas, el autor aborda la realidad del mundo editorial del libro de texto.

Analiza con datos concretos las características de las empresas editoriales, la función y papel de los editores y autores, sin olvidar la relación que existe entre las reformas del sistema educativo y la producción. Es claro, tras el exhaustivo análisis que a pesar de la bajada de la natalidad y las crisis eco­nómicas el mercado editorial del libro de texto está en expansión, lo cual responde evidentemente a unas prácticas pedagógicas.

 

El libro de texto no sólo es un material en el que se moldea y con­creta el "capital cultural'; se sugieren y estructuran una serie de oportuni­dades de enseñanza - aprendizaje y de interrelaciones entre el alumnado y el profesorado, sino también un producto de la industria cultural condicionado por un proceso de producción, un marco empresarial y un producto sujeto a unas normas de funcionamiento del mercado.

Dentro de la producción indus­trial editorial, el libro de texto se configura como un subsector de la edición, que progresivamente va adquiriendo un peso más importante por el número de publicación de títulos y ejemplares, valor de pro­ducción y tirada media. Pero, por el contrario, estamos ante un sector opaco a la información (DELIBROS, 2000, p. 4), no sólo en nuestro con­texto y a pesar del esfuerzo que se realiza desde instituciones públicas y asociaciones privadas.

En el diseño, producción, edición, distribución y consumo del libro de texto se implementan signi­ficados que poco tienen que ver con modelos y estrategias didácticas y pedagógicas y, sí, con la lógica de la producción industrial y el mercado, con la rentabilidad económica y el marketing, determinando lo que se dice, la forma en que se dice y lo que no se dice desde este plano en el libro de texto.

Para llevar a cabo esta indagación y análisis sobre el tema, partiremos de las siguientes cuestiones que ire­mos abordando a lo largo del artícu­lo: ¿qué características propias tie­nen las empresas editoriales de libros de texto?, ¿qué funciones tie­nen los editores?, ¿qué papel tienen los autores?, ¿cuál es el volumen de producción y facturación de los libros de texto?, ¿existe alguna rela­ción entre las reformas del sistema educativo y la producción?, ¿qué se publica en infantil, primaria y secun­daria?, ¿existe concentración empresarial en este sector?

I. Industria del libro de texto: una forma específica de produc­ción

I.I. Características y delimitación del mercado de los industrias del libro de texto.

Las industrias dedicadas a la pro­ducción de libros de texto se estruc­turan en función de las necesidades que perciben del mercado escolar y de la adecuación de los materiales al desarrollo del curriculum prescrito y a la regulación de las áreas que lo configuran, garantizándose un consu­mo seguro de la producción realiza­da. Entre las notas que definen este tipo de industria podríamos señalar las siguientes:

- Las editoriales de libros de texto orientan su publicación a un merca­do en el que sus productos son seleccionados de forma singular por los consumidores.

- Conforman y formatean un deter­minado producto de soporte cultu­ral, contribuyendo a la transmisión de una parcela de la cultura inte­grada por unos contenidos que son considerados como el conocimien­to oficial.

- El libro de texto es un producto con significados diferenciados res­pecto a los llamados productos industriales. En primer lugar, es un bien cultural producido por una industria cultural y, en segundo lugar, es un producto económico puesto en el mercado por un agen­te editorial.

- La estacionalidad de su consumo reclama una potente infraestructu­ra editorial unida a una potente red de distribución que permita entregar gar el artículo en el menor tiempo posible, lo que favorece que los grandes grupos editoriales posean en sus organigramas las respectivas empresas de distribución.

* Profesor de primaria, actualmente en el Cefire de Xátiva.

 

Las industrias de libros de texto son, por tanto, un conjunto de empresas con una forma determina­da de producción que contribuyen a la transmisión de una parcela de la cultura, formateada en un soporte de contenidos sociales seleccionados y regulados, destinados a un merca­do de consumo con un procedimien­to de elección singular.

Sus principales objetivos se cen­trarán en cubrir aquellos espacios de mercado que se produzcan como consecuencia de las innovaciones y los cambios curriculares promovidos desde las políticas educativas y en la publicación de toda una serie de materiales que de su desarrollo genere en los consumidores.

En segundo lugar, la aplicación de las competencias autonómicas en materia de educación y el desarrollo de las respectivas lenguas de las comunidades, posibilita la creación de un nuevo mercado que, si bien en un primer momento, fue abastecido por pequeñas editoriales autonómi­cas, las grandes editoriales rápida­mente estuvieron en condiciones de competir por esta cuota de merca­do. Al mismo tiempo, el desarrollo de las competencias en materia edu­cativa, promueve unas estrategias editoriales de descentralización, que conducen a la creación de editoriales propias, delegaciones o a la compra de empresas editoriales autonómi­cas. Esta estrategia que en principio podría comportar una mayor com­plejidad para la edición de los libros de texto y un aumento del coste de producción, se está resolviendo, generalmente, a partir de la edición base de un libro de texto al que, o bien se traduce a cada una de las lenguas propias de las comunidades, o bien se incluye un cuadernillo específico, o bien se inserta una uni­dad determinada para cada comuni­dad. Con lo cual, diferentes princi­pios pedagógicos y didácticos que defendía la reforma como la cone­xión de la escuela con el entorno, globalización... (CANTARERO, J., 1997), se solucionan desde la lógica empre­sarial y en una contradictoria des­centralización centralizada en la pro­ducción de los libros de texto (GIME­NO, J., 1996).

Por último, se está produciendo en las empresas editoriales del sub­sector de libros de texto, una pro­gresiva expansión hacia mercados exteriores (sobre todo Latinoaméri­ca) que constituyen unas primeras tentativas importantes de implanta­ción en un mercado con enormes perspectivas de consumo y que, por otra parte, ya cuenta con una signifi­cativa presencia de delegaciones edi­toriales de libros de texto.

1.2. Las funciones del editor en el proceso de producción de libros de texto.

 

La figura del editor dentro del proceso de creación y producción del libro de texto es clave. A dife­rencia del idioma inglés que distingue entre las dimensiones empresariales (publisher) e intelectuales o cultura­les (editor), en castellano, solamente disponemos del término editor para ambas dimensiones. El cambio que se ha operado en los últimos tiem­pos en la industria del libro en gene­ral, y la del libro de texto en particu­lar, está provocando la desaparición de las funciones clásicas del oficio de editor, como consecuencia del pre­dominio mercantil de los actuales planteamientos editoriales (SCHIF­FRIN, A., 2000).

El editor, por tanto, realiza un papel de intermediario entre la dimensión cultural y pedagógica y la gestión empresarial del producto que llega a los consumidores y, al mismo tiempo, entre estos y la edi­torial. Sus funciones parten de este marco:

- Selección de los autores y su pro­ducción, de acuerdo con la línea o proyecto editorial que se quiera desarrollar.

- Técnica y económica, deciden las condiciones y formas de producción, valorando las inversiones que la edi­torial debe realizar.

- Mediación y coordinación de las fases de producción (elección del papel adecuado, fotocomposición, preimpresión, corrección, diseño, maquetación, encuadernación), así

como el tiempo y llegada del pro­ducto al mercado.

- Valoración de los resultados mer­cantiles de la edición del producto.

Al mismo tiempo, un rasgo singu­lar que se valora como muy impor­tante en el oficio de editor de libros de texto es su procedencia y rela­ción con la educación antes de ser editor. Esta situación les asegura y proporciona una visión real del material que interesa y necesita el profesorado. Por otro lado, el marco curricular y la supervisión que se necesita en diferentes comunida­des para la publicación del proyecto editorial, determinará las decisiones de estructura y contenido del libro de texto, en primer lugar, para ase­gurarse que resulten autorizados y garantizarse su presencia en el mer­cado y, por otro, adecuarse a los intereses de los consumidores -el profesorado- preocupados por apli­car en la práctica la arquitectura curricular regulada y un contenido aprobado.

La definición que Schiffrin daba de un buen editor como "aquel que edita contra el mercado. Busca nuevos libros, nuevas ideas. Eso es lo básico, ir contracorriente" (BACH, M., 2000, p. 12), contrasta con las reducidas innovaciones que se producen en la edición de los libros de texto y no sólo en nuestro contexto.

1.3. Las voces impersonales de los autores.

 

Los autores, generalmente, son seleccionados por las editoriales en función de las características priori­tarias del planteamiento curricular editorial. Su elección será de forma temporal y se extenderá en función de la tipología contractual acordada y su aceptación en el mercado.

Se tendía, por parte de las edito­riales, a elegir autores de cierto prestigio cultural o especialistas en campos de conocimiento del curri­culum con el objetivo de crear una imagen editorial (VENEZKY, R. L., 1992, p. 440), pero conforme avan­zamos en el tiempo los grandes autores de libros de texto que domi­naban las ventas, van desapareciendo de los catálogos. Los libros de texto se identifican con la marca editorial y la autoría del contenido pasa a un segundo plano o, a la última página del libro, dentro de unas estrategias editoriales que progresivamente se centran más en el producto (JOHN­SEN, E., 1996, pp. 205, 208). Es la forma de producción (en tantos plie­gos de papel caben tantos temas y cada tema con un número determi­nado de páginas) y la regulación del curriculum, los que delimitan la crea­tividad del autor convirtiendo la obra final en un producto imperso­nal (VENEZKY, R. L., 1992, p. 441), decidiendo la voz del autor que transcribirá y ordenará la realidad, un discurso de la realidad, en base a las exigencias del campo productivo y curricular (TACCA, O., 1989, p. 37).

 

2. Panorámica de la edición de libros de texto.

2.1. Las fuentes estadísticas.

 

Previamente al análisis y valora­ción de las cifras de producción edi­torial es conveniente clarificar los diferentes criterios que son utiliza­dos por las fuentes estadísticas ya que, siendo el campo de tratamiento y temporalización el mismo, sus con­clusiones y datos son dispares res­pecto a la publicación de libros de texto en particular y a la edición en general.

Existen dos tipos de fuentes esta­dísticas sobre la edición de libros de texto. En primer lugar, las fuentes de carácter público, cuyos datos proce­den de la regulación legal en materia de edición; en segundo lugar, las fuentes de carácter privado, obteni­das por las asociaciones del sector a través de encuestas sobre sus empresas asociadas.

Las fuentes de carácter público provienen del cumplimiento de la normativa legal, primero, en cuanto a la identificación de la edición de una obra publicada por un editor específico (ISBN) (I), cuyos datos son publicados anualmente desde 1987, por la Dirección General del Libro, Archivos y Bibliotecas del M. E. C., a través de la Panorámica de la edición española de libros; en segundo lugar, los datos procedentes del Depósito Legal (2) de cada una de las provincias y que consiste en la solicitud, por parte del impresor, del número que le corresponda a la obra y el año, depositando poste­riormente un número de volúmenes destinados a Bibliotecas e Institucio­nes. Los datos que se recopilan de las diferentes Comunidades son tra­tadas estadísticamente por el I.N.E. y publicadas anualmente en la Estadísti­ca de la producción editorial de libros.

Como se puede comprobar su funcionalidad es diferente. Mientras el ISBN es solicitado por el editor, constituyéndose en una recopilación del producto que se comercializa y utilizándose el concepto de volumen para su inscripción, en el Depósito Legal el concepto que utiliza es el de título, incluyendo todos los produc­tos impresos que no se comerciali­zan y la entrega obligatoria de un número de ejemplares para la con­servación del Patrimonio bibliográfi­co (GOMEZ, I., 1999, p. 299).

Respecto a las fuentes estadísti­cas privadas, corresponden al Comer­cio Interior del Libro de la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) que aporta datos a partir de una encuesta realizada entre sus empresas agremiadas y, por otra parte, la Federación Española de Cámaras del Libro (FEDECALI) que publica el Comercio Exterior del Libro, en el que se analizan las exportacio­nes e importaciones de libros y pro­ductos gráficos en general y las exportaciones de la materia Ense­ñanza - Educación, en particular.

Nos referiremos, por último, a ANELE (Asociación Nacional de Edi­tores de Libros y Material de Ense­ñanza) que edita anualmente, bajo el título de Los libros de la Reforma. Libros de Enseñanza, un catálogo de los libros de texto, libros del profe­sor, material complementario, cua­dernos de trabajo y cuadernos de vacaciones que publican las editoria­les agremiadas. Hemos analizado este catálogo para poder aportar unas cifras, que consideramos signifi­cativas respecto a temas que no se tratan en el resto de las fuentes estadísticas.

2.2. La producción editorial de libros de texto.

 

La evolución de la edición de libros de texto nos constata la extrema sensibilidad de este subsector a los­ cambios que se produzcan en la política educativa y curricular, y a cualquier circunstancia que de forma directa afecte al mercado que abastece su producción.

A partir del gráfico núm. I, pode­mos apreciar los porcentajes de la evolución de la edición de libros de texto en España, obtenidos a partir de la asignación de ISBN (M. E. C., 1999, p. 69; 2000). "Las fluctuaciones que se reflejan no obedecen a un cam­bio en los modelos pedagógicos, ni son propiciados desde el marco cultural, sino a su estrecha relación con la políti­co educativa y el desarrollo de la aplica­ción de la reforma" (GIMENO, J., 1995, p.86).

Como se puede comprobar, existen cuatro momentos en los cuales se produce un descenso en la producción editorial debido a una serie de causas identificables.

La primera crisis de producción se produce en 1982-83, cuando el PSOE gana las elecciones. En su programa electoral se manifestaba la intención clara de reformar el siste­ma educativo y los "Treinta puntos para el cambio educativo", que publica Cuadernos de Pedagogía, núm. 97, de 1983, constituye toda una declara­ción de intenciones respecto al cam­bio en el sistema educativo (ZUFIA­RRE, B., 1994, p. 31). Al mismo tiem­po, se paraliza la aplicación de los "Programas Renovados", debido al cambio de gobierno. Este proceso que influía claramente en una nueva estructura del curriculum y en la dis­tribución de los contenidos, condu­cen a un descenso del porcentaje de la edición de hasta un - 4,2 %.

La seguridad de la permanencia de los mínimos terminales en la E.G.B., mientras se estructura la reforma, comportará un aumento considerable de la producción llegan­do hasta un 15,4% en 1983-84.

El segundo momento de descen­so se produce en el tramo 1987-90. En junio de 1987 se publica el Proyecto para la reforma de la enseñan­za, planteando la necesidad de definir un nuevo marco curricular (GIMENO, J., 1995, p. 86). En 1988 aparece el Proyecto para la reforma de la edu­cación técnico profesional, comple­mentando la publicación anterior. En 1989, se publica El Libro Blanco para la Reforma del Sistema Educativo y se edita el Diseño Curricular Base. Es un periodo que para el mercado editorial implica inseguridad para la realización de inversiones en proyec­tos para los cuales, el marco curricu­lar se estaba definiendo. El recorte en la producción llega al -1,3%. Un elemento que también hay que tener en cuenta en este periodo es la apli­cación del IVA en los libros. Por una parte, cambian los usos y prácticas empresariales (Anuario El País 1987, p. 379) y, por otra, tanto distribuido­res como librerías pasarán por una fase de adaptación. Con la aproba­ción de la LOGSE en 1990 y los con­tenidos mínimos en 1991, se produ­ce un crecimiento espectacular de la producción que llega hasta el 16,2%

 

 

 

El tercer momento de descenso se produce en 1994-95, en el cual las editoriales acomodan la publicación de los nuevos libros de texto para la Educación Secundaria Obligatoria que se aplicará a aprtir del siguiente curso. El aumento de la publicación en esta etapa se concreta en un 92,8% en 1995 y un 47,8% en 1996.

El cuarto momento de descenso, conjuntamente con el anterior, son ampliamente clarificadores de la sensibilidad­ de la publicación de libros de texto a la aplicación de cambios curriculares propiciados desde la administración. En 1999 (3) se pro­duce el más acusado e importante descenso de la producción de libros de texto en las últimas décadas situándose en una -11,2%. Dos cues­tiones nos pueden ayudar a enten­der este descenso. Por una parte, el anuncio realizado desde la adminis­tración de llevar a cabo una serie de reformas que afectarían a la Educa­ción Secundaria, el cambio de conte­nidos y aumento de horas en las áreas de Lengua y Matemáticas, así como la modificación de la Forma­ción Profesional, afectan de lleno al diseño de los libros de texto y a la elaboración de sus contenidos que se desarrollan a partir de los estable­cidos en el curriculum prescrito para las diferentes áreas, generando una situación de inseguridad del produc­to editorial que no se resolverá mientras no se aplique la aprobación definitiva de los mencionados cam­bios. Por otro lado, finalizada la apli­cación de la ESO, las editoriales se encuentran en un proceso de elabo­ración de nuevos proyectos editoria­les, situación que limitará la publicación de nuevos títulos y aumentará el porcentaje de reimpresiones (41,07% en 1999).

Por último, es significativa y curiosa la igualdad de los ciclos de producción después de cada uno de los períodos de crisis de la edición. Confirmados todos los elementos que pueden implicar pérdidas en la inversión a realizar, se imprimen las primeras ediciones de los libros de texto a partir de las cuales se produ­cirán sucesivas reimpresiones (4) del título en los siguientes años. En general, un libro de texto solamente tendrá una primera edición, realizán­dose entre siete y nueve reimpresio­nes por año (ISBN, junio 2000) para los títulos más vendidos. En 1999 las reimpresiones constituyeron el 41,07% en 1998 el 37,20% y en 1997 el 31,86% de la edición de libros de texto (M. E. C., 1999, p. 64; M. E. C., 2000). Igualmente se registra un aumento en la tirada media de cada título de un 2,31% respecto a 1988, que representa una publicación de 9.155 ejemplares por edición y un índice dentro de la tirada (5) media total de títulos del mercado de la edición española de un 226,16%. La regulación normativa de utilización del libro de texto durante cuatro años en los centros, se utilizará por las editoriales con el objetivo de obtener la máxima restabilidad eco­nómica en estos ciclos, producién­dose este progresivo aumento de las reimpresiones.

 

Tabla núm. 1. Exportación libros Enseñanza = Educación.

 

%Enseñanza

Educación

Paises

Miles de pts.

Ejemplares

Enseñanza

Secundaria y

COU

25%

México

471028

429168

Sistemas

educativos

27%

Argentina

307341

346187

Enseñanza

Primaria

29%

Portugal

158302

365766

Resto

8 %

Colombia

95955

98093

Teoría y

Filosofía de la

Educación

6 %

Venezuela

91487

75948

Preescolar

5 %

Puerto Rico

81994

102804

 

 

...)

 

 

 

TOTAL:

20 paises

1988

2370742

Fuente: Federación Española de Cámaras de Comercio, 2000. pp. 27, 33.

 

 

 

Dentro del profundo cambio que se está operando en el mundo edito­rial, y en el libro de texto en particu­lar, de crecimiento y expansión, la exportación e implantación de las editoriales en nuevos mercados, generalmente de Latinoamérica, adquiere una mayor importancia. En 1999 el valor total exportado (6) asciende a 72.667 millones de pts., correspondientes a productos edito­riales y gráficos. Los libros de texto se encuadran dentro de la materia "Enseñanza-Educación". Este subsec­tor alcanza una cifra de exportación de 1988 millones de pts., producién­dose un descenso de - 25,15% respecto­ a 1998, debido a la crisis eco­nómica que azota a estos países y dentro de la globalización de las eco­nomías. En la tabla núm. I se puede comprobar la importancia de este comercio exterior, los principales paises de exportación y los ejempla­res exportados en 1999.

 

2.3. ¿Qué se publica?

    En la tabla núm. 2 y en el gráfico 2, se refleja en cada una de las etapas un crecimiento sostenido de la pro­ducción editorial en los últimos cinco años. En 1999 salvo Infantil y Enseñanza Universitaria que regis­tran aumentos de asignación de títu­los, en el resto de materias se pro­duce un fuerte descenso, sobre todo en Educación Secundaria, Bachillera­to y COU.

Las etapas educativas y las áreas curriculares constituyen un mercado demasiado cerrado para la lógica empresarial de las editoriales de libros de texto. Un libro por área con un tiempo obligado de utiliza­ción en los centros repercute en la producción y en la rentabilidad eco­nómica.

Las editoriales, de acuerdo con las nuevas propuestas didácticas y pedagógicas y los intereses de los consumidores, desarrollan, tomando como eje el contenido del libro de texto, una serie de materiales curri­culares, entre nosotros -conglome­rados de material (WESTBURY, I., 1991, p. 3679) o "livres parascolaires" (HUOT, H., 1989, p. 14) en otros pai­ses-, libros y guías del profesorado, material complementario, cuadernos de trabajo y cuadernos de vacacio­nes. ¿Qué se publica de este tipo de material en las diferentes etapas del sistema educativo?, ¿existe suficiente variedad de materiales en el merca­do?, ¿qué se oferta en las diferentes etapas?, ¿es el libro de texto el que ocupa el lugar central de la oferta editorial? Las fuentes estadísticas no nos proporcionan suficiente informa­ción sobre este aspecto, con lo cual hemos consultado y analizado el catálogo Los libros de la reforma. Libros de enseñanza 1999-2000 (7) que ANELE publica anualmente.

Existe una escasa variedad de materiales en el mercado. El material complementario representa un 10,07% respecto del total, los cua­dernos de trabajo el 12,78% y los cuadernos de vacaciones un 1,02%. El porcentaje total de estos tres tipos de materiales se situaría en un 23,88%, mientras que el libro de texto del alumno constituye un 44,70% del total de la oferta. Por otra parte, el libro del profesor, ínti­mamente ligado al libro de texto, obtiene un porcentaje del 31,41% cumpliendo su función de explica­ción y explicitación de cómo trabajar el proyecto editorial por el profeso­rado.

Es significativo y paradójico observar como el porcentaje de la oferta del libro de texto aumenta progresivamente a las etapas educa­tivas (44,40% en Infantil, 36,08% en Primaria, 40,91% en Secundaria, 59,53% en Bachillerato LOGSE, 62,16% en 3° de BUP, 84,25% en F.P. y el 75,39% en COU), mientras que, por el contrario, el resto de materia­les disminuye en el mismo sentido. Incluso hay una mayor oferta de material complementario y cuader­nos de trabajo en Infantil (14,83% y 15,09%) que en Secundaria (9,06% y 12,96%) o Bachillerato LOGSE (2,50% y 3,29%).

En contra de lo que sucede en otros sectores productivos, la oferta no propicia la diversificación de pro­ductos y, por tanto, su elección por los consumidores, como consecuen­cia de la concentración editorial, la regulación curricular y la "respuesta del mercado editorial a una práctica pedagógica cada vez más centrada en el libro de texto" (GIMENO, J., 1995, p.92).

La idea del desarrollo de estos materiales no es nueva. En los años, 60, 70 y 80 se proponía su produc­ción y difusión desde las orientacio­nes didácticas, instancias oficiales y diferentes centros (CEDODEP), ante la indiferencia de las editoriales y la poca costumbre de los consumi­dores de utilizar más de un libro de trabajo (TIANA, A., 1998). Una serie de notas caracterizan su difusión, venta y desarrollo.

 

 

Tabla núm.: 2. Libros para los que se ha solicitado asignación de ISBN.

Materias

1993

1994

1995

1996

1997

1998

1999

Infantil

792

869

736

944

716

996

1224

Primaria

4101

3861

2991

3092

3175

3453

3186

Ed.Secundaria.

Bachillerato, COU

1171

1159

2234

3302

3948

4184

3244

Ed.Especial

105

111

81

61

82

88

80

Formación

Profesional

1032

1346

1099

972

1482

1278

88,5

Enseñanza

Universitaria.

196

431

724

196

1136

213

448

Fuente: Ministerio de Educación y Cultura, 1999, pp. 68, 112.

 

 


 

En primer lugar, lejos de contribuir a una ­ diversificación del conte­nido cultural de los libros de texto, sus propuestas y actividades se orga­nizan y constriñen a la estructura y contenidos presentados en el libro de texto. En segundo lugar, su edi­ción a una tinta y, generalmente, con papel de menor calidad y paginación, aseguran una mayor rentabilización de la inversión realizada. Tercero, y en relación con la anterior, su esta­tus de material "fungible" permitirá la demanda continuada del mercado. Cuarto, amplían el marco de consu­mo a las familias (Cuadernos de Vacaciones). Quinto, muchos de estos materiales se elaboran en los departamentos de las propias edito­riales, al margen de los proyectos elaborados por los autores. Por últi­mo, las guías limitan su utilización a la concreción del libro de texto en el aula con las orientaciones específi­cas sobre su estructura.

 

2.4. Estructura y concentración editorial

La concentración editorial en el subsector es muy importante. La progresiva concentración persigue obtener una mayor cuota de merca­do, menores costes fijos por unidad

producida o mayores posibilidades de inversión y financiación para las principales empresas del sector, favoreciendo esta situación la consti­tución de grandes holdings empresa­riales (BUSTAMANTE, E.; ZALLO, R., 1988, pp. 205-207).

Los grandes agentes editores de libros de texto tienen un porcentaje de participación en el sector del 60,91 % de la oferta, las editoriales medianan representan un 26,98%, mientras que las editoriales peque­ñas constituyen el 5,81 % (Ministerio de Educación y Cultura, 2000).

Estos mismos indicadores se producen en el total de la oferta nacional, donde las grandes editoria­les constituyen el 43,39%, las media­nas el 23,37% y las editoriales pequeñas el 13,04% de la oferta (Ministerio de Educación y Cultura, 1999, p. 65).

"Una de las características estructu­rales del sector editorial español es la concentración de la edición: un reducido número de grandes empresas y grupos editoriales producen gran parte de los títulos, mientras que un elevado núme­ro de pequeñas y medianos agentes editores editan menos de la cuarta parte de los libros". (MINISTERIO DE EDUCACION Y CULTURA, 1999, P. 55). Esta situación que se produce en el mercado editorial de libros de texto, se caracteriza por una estruc­tura de oligopolio, es decir, unos pocos grandes productores con poca o alguna diferenciación en los productos y un gran poder de influencia en el mercado (CALAN, J., 1986, p. 150).


 

Tabla núm. 3. Participación de las editoriales en el sector de libros de

Enseñanza - Educación en 1999.

Editoriales

% respecto del total de

ISBN en la materia

% respecto del total de

títulos en la materia

Grupo Ana ya

9,0

9,4

Editorial Vicens Vives

7,4

7,9

Edebé

6,4

5,9

Santillana

4,8

5,1

Editorial Bruño

3,7

3,6

Editorial Luis Vives

3,6

3,4

Editorial Casals

2,5

2,7

Enciclopedia Catalana

2,2

1,7

Editorial Teide

2,2

2,4

Ediciones S.M.

2,2

2,3

Elakarlanean

2,0

2,0

Guadiel-Edebé

1,8

1,7

Ediciones Valbuena

1,6

1,2

Everest de Ediciones

1,4

1,5

Editorial Barcanova

1,4

1,5

lbaizabal Edelvives

1,3

1,1

UNED

1,2

1,2

Editorial Baula

1,2

1,2

Editorial Salvatella

1,1

1,2

Editorial Onda

1,1

1,1

Gru Promotor

1,0

1,1

Editorial Mad

1,0

1,0

Centro de Estudios

Procesales S. L.

0,9

1,0

McGraw-Hill

0,9

1,0

Editorial Marfil

0,9

1,0

Fuente: Ministerio Educación y Cultura, 2000.


En la tabla núm. 3, se reflejan las 25 mayores empresas de edición en la materia de Enseñanza - Educación con mayor porcentaje de inscripción de ISBN en 1999, con lo que tendre­mos una visión más clara de la implantación de las empresas edito­riales en el sector y una indicación respecto de la cuota de mercado.

El número de empresas editoria­les nos puede dar una primera idea de diversificación de la oferta, pero si atendemos al proceso de concen­tración empresarial, el mapa edito­rial de libros de texto sufre una con­siderable recomposición. En la Edito­rial Anaya se integrarían las editoria­les Algaida, Barcanova y Xerais de Galicia. En la Editorial Santillana, Edi­ciones Grazalema, Grup Promotor, Ediciones Obradorio, Edicions Vora­mar y Editorial Zubía. En la Editorial Edebé se integrarían Guadiel, Rodei­ra, Giltza y Marjal. En la Editorial Luis Vives, Edelvives, Baula y Ibaiza­bal y, por último, la Editorial Casals agruparía a Magisterio Casals y Onda. Este nuevo mapa reforzaría la estructura de oligopolio del merca­do de libros de texto, donde sola­mente las dos primeras (Grupo Anaya y Santillana) producen el 40% de la edición de libros de texto.

Actualmente, como ya hemos comentado, las grandes empresas del subsector se encuentran en un periodo de fuerte expansión y creci­miento en los mercados externos, sobretodo en Latinoamérica, donde cuentan ya con una importante pre­sencia a través de delegaciones y exportación. Uno de los primeros grupos empresariales (8) del sector ha adquirido, recientemente, edito­riales brasileñas líderes en el sector educativo de aquel país, con una par­ticipación en el mercado de un 35% y su actividad principal la edición de libros de texto en un mercado potencial de 80 millones de jóvenes menores de 15 años. Al mismo tiem­po, refuerza su posición en países como México y Argentina a través de la adquisición de otro grupo edi­torial, con lo cual este grupo pordrá llegar a más de 100 millones de estu­diantes.

El mecanismo de estrategia edi­torial es el mismo al ya descrito en cuanto al mercado español. Los cam­bios propiciados desde las adminis­traciones, en este caso el anuncio del gobierno brasileño de optar por el español como segunda lengua en la escuela o el desarrollo de la refor­ma del sistema educativo argentino en líneas similares a la de nuestro país, resitúa las estrategias comercia­les de los agentes editores delante de potenciales mercados. Otra cues­tión sería ubicar esta estrategia en el contexto de la situación educativa y la estructura social de los consumi­dores cuantificados y, por otra, anali­zar las consecuencias de la actividad exportadora de las empresas edito­riales en la predeterminación del contenido cultural del soporte y la implementación en el sistema educa­tivo Latinoamericano, de una arqui­tectura curricular que tampoco han decidido los consumidores.

 


2.5. La facturación del sector

 

La facturación del sector de edi­ción de libros de texto tiene un pro­gresivo incremento, sobretodo a partir de la aplicación de la reforma y una vez superada la reducción de producción en 1988. En el gráfico núm. 4, se reflejan los datos de cre­cimiento del libro de texto no uni­versitario (9) correspondiente al Comercio Interior del Libro, 1999.

La cifra de facturación de 1999 es de 80.121 millones de pts., en precios de venta al público, lo que supone un aumento de un 2,6% res­pecto a 1998, mientras que en 1991 era de 37.300 millones de pts., pri­mera cifra de facturación del Comer­cio Interior en libros de texto no uni­versitario. Supone un incremento en estos años del 114,80%. Pero si comparamos esta cifra de factura­ción de 80.121, con las cifras del valor de producción de libros de texto del año 1986 que proporciona el Ministerio de Educación y Cultura de 28.690,8 millones de pesetas, el incremento de las cifras del sector son de un espectacular 179,25%.

La expansión de este subsector es muy importante en el transcurso de las últimas décadas, a pesar de la bajada de natalidad y las crisis económicas. Incremento que, sin duda, se sustenta en la posibilidad de pro­ducir las más elevadas tiradas medias por título del sector editorial, en un mercado con una demanda continua y en unas prácticas pedagógicas y un contenido curricular que, una vez fijado, favorecen el consumo del libro de texto.

 

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Notas

(I) ISBN. International Standard Book Number. Número internacional normali­zado para libros que identifica la edición de un libro de una editorial concreta y de una edición determinada, si la obra se compone de varios volúmenes se asigna un número al conjunto de la publicación y otros números distintos a cada volu­men, o unidad física, individualmente. Cada nueva edición de un libro tendrá un ISBN distinto. Las reimpresiones que no hayan sufrido cambios y estén publi­cadas por el mismo editor no necesitan un nuevo ISBN. En España se adoptó en 1972. (M. E. C., 1998, p. 10), (MARTINEZ DE SOUSA, J., 1993, pp. 473-474).

(2) Depósito Legal. Se instituye en Francia en 1538, se implanta en España en 1712, año de la fundación de la Biblio­teca Nacional. Se pretendía, como ahora, que la Biblioteca, contuviera al menos un ejemplar de cualquier publica­ción que se editase en el país. (MARTINEZ DE SOUSA, J., 1993, p. 234).

(3) En el momento que se redacta este artículo se han publicado los datos de 1999 del Instituto Nacional de Esta­dística, a través de la Estadística de la pro­ducción editorial de libros, el Comercio Exte­rior del Libro de 1999 de FEDECALI y el Comercio Interior del libro en España, 1999, de FGEE. En proceso de elabora­ción y publicación la Panorámica de la edi­ción española de libros de 1999.

(4) La reimpresión constituye la impresión repetida de una publicación sobre el mismo molde o matriz de la pri­mera impresión y que, al no haber modi­ficaciones ni de contenido ni de presen­tación, no requiere un nuevo ISBN. Por el contrario, la primera edición es la pri­mera publicación de un texto por una editorial concreta en una colección específica y en un determinado formato. La reedición se distingue de la anterior por algunas modificaciones introducidas en el contenido o en la presentación, y que requiere un nuevo ISBN. (M.E.C.,

1999, p. 28).

(5) La tirada representa el número de ejemplares que consta una edición, inclu­yendo las reimpresiones. Existen proble­mas para conocer con exactitud la dimensión de cada una de las tiradas por título, ya que las editoriales lo conside­ran como datos reservados (M.E.C., 1999, p. 140). La mayor tirada media por título en el subsector de libros de texto se registró en 1993 con 10.715 ejempla­res por título. (Ministerio de Cultura, 1994, p. 33). Mientras que en el subsec­tor de libros de texto la tirada media de 1999 es de 9.155 ejemplares, la edición de libros en general se sitúa en 4.048 ejemplares, lo que nos aporta una idea de la importancia de este procedimiento de rentabilización en las empresas edito­riales de libros de texto (M.E.C., 2000).

(6) Según el Comercio Exterior del Libro, 1999 (FEDECALI).

(7) Las editoriales sobre las que se ha trabajado son: Algaida, Alhambra Long­man, Anaya, Bruño, Donostiarra, Ecir, Edebé, Edelvives, Editex, Everest, Giltza, Grazalema, Grup Promotor, Guadiel, Ediciones del Laberinto, Larraure, Marfil, Marjal, Narcea, Obradoiro, Oxford Uni­versity Press, PPC Religiosa, Rodeira, Santillana, Sociedad General Española de Librería, S.M., Teide, Videocinco, Vora­mar y Zubia. En total treinta editoriales.

En formato de CD-ROM, el catálogo, con algunos problemas técnicos de bús­queda, clasifica los libros de la siguiente forma:

- Libro del alumno: incluye básica­mente los libros de texto más algunos libros de utilización directa por el alum­no.

- Libro del profesor: guías, proyectos, solucionarios, propuestas curriculares para cada una de las comunidades, prue­bas de evaluación, bases teóricas para la enseñanza de las áreas, mascota de pelu­che (?), cassettes, discos, transparencias, láminas...

- Material complementario: atlas, mapas mudos por comunidades, vídeos, libros de lectura, cassettes, carpetas de recursos para todas las áreas, compac­tos, trípticos, murales, ejercicios resuel­tos, problemas de nomenclatura y for­mulación, diapositivas, carpetas de aprendizaje, pegatinas, barajas...

- Cuadernos de trabajo: cuadernos de todas las áreas (operaciones, escritura, ortografía,...) distribuidos por cursos.

- Cuadernos de vacaciones: por cur­sos y globales. Se les adjunta objetos de regalo, concursos, etc., sobre todo en los ciclos iniciales.

(8) Cifras que facilita el propio grupo.

(9) El Comercio Interior de libro utiliza la denominación de "texto no universitario" para el libro de texto.