LA POESÍA EN EDUCACIÓN INFANTIL: UN POETA CUBANO EN EL AULA


Clara ]árboles Pellejero
Maestra Ed.Infantil

La poesía es un bien inigualable como valor cultural y educativo. No sólo ES POSIBLE acercar a los grandes poetas a las aulas de educación infantil, sino que es NECESARIO. la buena poesía abre los sentidos, despierta el mundo emocional y afectivo de los más pequeños, desarrolla los lenguajes, enriquece la comunicación y es una puerta abierta al mundo con sus diferentes realidades.

En este artículo se narra una experiencia poética en un aula de Ed. Infantil de San Vicente de la Barquera. Nicolás Guillén "viajó" del Caribe al Cantábrico para hacer las delicias de niñas y niños de 4 y 5 años y se introdujo en sus Proyectos de Trabajo.


"El uso total de la palabra para todos me parece un buen lema, de bello sonido democrático. No para que todos sean artistas, sino para que nadie sea esclavo".

DE ENTRADA

Muchas personas han hablado y escrito sobre las bondades de llevar la poesía al aula. Casi todos nosotros hemos aprendido de memoria largos romances, que recitábamos las tardes interminables de nuestra infancia y nos evocaban mundos lejanos, añejos, con un tacto antiguo de pupitre y clarión. Copiábamos como clérigos largos versos endecasílabos, repetíamos de pe a pa la tabla de multiplicar con el soniquete de un mal poema sin rima. A veces todo se poematizaba, desde las listas de ríos a los preceptos morales y así se agarraba mejor a las tristes cabezas escolares. Ripios, tropos, encabalgamientos, pies quebrados, pareados y retahílas. Para la comba y la adivinanza.

Más adelante, penosos destripamientos de hermosos sonetos quevedianos, disecciones, análisis de forma y contenido, constantes, figuras retóricas, estructuras rítmicas, corrientes, generaciones, escuelas .... Al veintisiete llegamos por pelos. Con las últimas vanguardias no tuvimos el honor.


JUSTIFICACIÓN

Sabemos que el niño aprende jugando. El juego es su actividad natural y le ayuda a crecer y a desarrollar sus capacidades. La poesía es juego de palabras y juego rítmico; en el poema se ponen en juego los sentimientos, las sensaciones, los deseos, las vivencias, los pensamientos... El poema se percibe con los cinco sentidos, expresa y comunica. Nos da a conocer una cultura, un tiempo y un espacio y tiene la capacidad de transcenderse en estas dimensiones, de ir más allá. De ahí su carácter liberador.

En el proceso creativo, algunos autores, diferencian entre la percepción, la expresión y la comunicación. La poesía educa directamente estos tres factores, que se dan de una forma interrelacionada. Pasaremos a analizar cada uno de ellos, sin perder de vista su carácter global:

Percepción: el niño puede percibir la especial forma lírica, diferente de la narrativa, la descriptiva, la dramática... y gracias a ello, desarrolla sus capacidades sensoriomotrices, cognitivo-lingüística, sociales y afectivas.

Hay que ofrecer poesía de calidad a los niños para estimular sus sentidos, favorecer la percepción del ritmo, de la pausa, la tensión-distensión, el cromatismo y la textura de las palabras, ampliar sus estructuras cognitivas enriquecer su lenguaje, su memoria, su atención, las relaciones espacio-temporales, etc., que le ayudarán a comprender la diversidad del mundo que les rodea (diferentes maneras de hacer poesía, diferentes poetas).

Abre el camino a la simbolización, puesto que hace surgir el carácter connotativo de las palabras, que actúan como juguetes expresivos. Transciende la función nominalista, enunciativa y denotativa del lenguaje, puesto que otorga libertad para conferir a las palabras otros significados y otras formas saltándose las normas ortográficas, semánticas, sintácticas -veánse los caligramas y los poemas visuales en general-. La poesía es arte por su libertad y capacidad de transformación.

Desarrolla la creatividad, despierta de imaginación del que la percibe, pues se alimenta de imágenes visuales, verbales, musicales..., desarrolla la fluidez, la fantasía, la capacidad de cambio y anticipación, la resolución de problemas (¿Qué rima con "prima"?), el sentido estético y el del humor.

Para terminar, percibir la poesía es comprender diferentes modos de decir y, por tanto, diferentes culturas para poder trans- formarlas:

¿Qué entendemos por "buena poesía"?

La buena poesía no tiene que ver con los burdos poemas que suelen ofrecer las editoriales para "rellenar" o "adornar" unidades didácticas descontextualizadas y "creados" para la
didáctica ocasión. No nos dé reparo acercar a los grandes poetas y poetisas de todos los tiempos al aula de infantil. Hoy en día hay un montón de libros fabulosos de buena poesía, concebidos e ilustrados para niños, de poetas tan importantes como Lorca, Alberti, Celaya, Fuertes, Fernando del Paso, Nicolás Guillén, de quién hablaremos más adelante, Miguel Hernández, Carlos Murciano, y un largo etcétera. Es labor nuestra seleccionar y, para ello, nos serán de gran ayuda las publicaciones sobre literatura infantil, congresos, jornadas y ferias del libro. Los maestros debemos manifestar una sensibilidad a flor de piel y un sentido artesanal de la enseñanza. Por otra parte, quién nunca leyó o escribió poesía difícilmente podrá transmitirla. Hemos de estar a la altura de los ojos, los oídos y los labios infantiles, sin reduccionismos ni prejuicios.


Expresión:

Para el niño la expresión es una necesidad que desarrolla, a su vez, sus capacidades; aumenta su autoestima y su seguridad, libera de tensiones, des inhibe, favorece el autoconocimiento, amplía esquemas cognitivos y motrices. Comienza con la interacción afectuosa del niño y la madre, que le dice versillos, cantinelas, nanas... El niño experimenta y juega con un lenguaje primitivo por el placer que le supone ser comprendido y correspondido. La expresión poética en la escuela infantil debe ocupar un lugar importante, pese a la creencia de que, en estas edades, "no saben" escribir poesía o "no la entienden". Una buena forma es crear espacios adecuados (los rincones y talleres poéticos, una nutrida, atractiva y selecta biblioteca de aula...), y también tiempos (el corro o asamblea, los momentos de juego, las fiestas, en el patio, durante las rutinas- higiene, alimentación, entrada o salida etc.). Los niños son capaces de inventar poemas cada vez más ricos, si están motivados.

Al principio nuestra intervención será mayor. Comenzar por hacer pareados con sus nombres, y juegos de rimas, basados, por ejemplo en el de "De la Habano viene un barco", cargado de cosas que rimen con..., saltar o palmear al ritmo de algún poema, mimarlo con el cuerpo, pintar o modelar lo que nos sugiere, construir estructuras, organizar recitales, musicar poemas, hacer un "melange" con varios poemas, darles la vuelta, reinventarlos modificando o inventando partes, entonarlos "como si" fuéramos un ogro, papá o un enanito... (juego de roles), crear poemas visuales, hacer un montaje audiovisual con poemas creados por ellos y su propia música, utilizar los medios de comunicación a nuestro alcance (radio, vídeo, informática...), son algunas posibilidades que fomentan el desarrollo de otros lenguajes a partir del poético.


Comunicación

Al hablar de lenguajes y de representación, nos adentramos en el campo comunicacional. Aquí lo social y lo afectivo entran en juego, desde que la madre o figura de apego recita a su hijo pequeños versos, nanas, pareados y manifiesta su alegría por la respuesta sensoriomotriz como primera forma de comunicación, hasta las interacciones que se darán en la escuela. En las aulas de educación infantil debemos potenciar el desarrollo de los lenguajes, en su vertiente, no sólo funcional sino también creativa. La creación de códigos diferentes al convencional, (trasmutación de significados, invención de palabras por medio de onomatopeyas, repeticiones, sustituciones, metonimias, metáforas..., palabras que suenan, palabras que se mojan, palabras que te hacen reir, palabras dibujadas ...etc.), en pequeño o gran grupo, desarrollan la comunicabilidad, fortalecen las relaciones, enseñan a forjar amistades y a compartir.

No nos olvidemos de la comunidad educativa en la escuela infantil; a las madres y los padres, también les haremos participar de estas experiencias poéticas, como emisores (además de su participación en talleres literarios se pueden organizar jornadas de poesía con las familias, para que nos reciten "sus versos") y receptores (manteniendo una actitud de respetuosa escucha ante los poemas que nos traen los pequeños a casa, leyendo atentamente. los dossiers de poemas o sobre poetas de los alumnos y alumnas, etc).


RELATO DE UNA EXPERIENCIA

Para ejemplificar lo expuesto anteriormente narraré-recrearé una experiencia, que se llevó a cabo durante el curso 93-94 en un aula de niños y niñas de 4 y 5 años.

Todo empezó cuando un verano, no hace mucho, viajé a Cuba. Me traje de allá libros de José Martí, de Fidel, de Fernando Ortiz, Alejo, Lezama Lima y Nicolás Guillén. Algunos grabados impresos sobre cualquier-cosa parecida al papel, discos de Bolita y Van-Van -puro vinilo "sosialíta"-, demasiado dolor y muchas direcciones.

En la isla, resulta curioso al ajeno europeo, todo el mundo te saluda, te cuestiona, se interesa... Hasta los más pequeños tienen una cháchara rica. Algunos te cuentan el discursito aprendido y otros te muestran las cosas hermosas de su país como esta deliciosa canción de tintes antimilitaristas:

"Barquito de papel mi amigo fiel

Yo quiero navegar

por el ancho mar

Y quiero conocer

niños de aquí y de allá 

y así poder cantar

canciones de amistad.

Abajo la guerra

Arriba la paz

Los niños queremos

Reir y cantar

Reir y cantar"

Las cubanas y los cubanos son amigos de la plática, la danza, el ritual, de "los chistes" -como suelen llamar a los cuentos-, del deporte, de la poesía.

La poesía como la canción, emerge de lo más víscera¡ del ser, tiene su corporeidad y hasta su aroma, por supuesto color, dolor, vida. Es algo así como un juego musical, que busca elevarse en un grito plural y necesario.

El poema es a la boca y al corazón lo que el color a la retina y la sal al mar.

Arranca la sonrisa sorprendida de un crío que, por arte de Birlibirloque o a golpe de intento, consigue rimar "sapo con papo", "flores con trimotores" o "Sanseacabó con colorado".

Puebla los rincones del sueño porque es, a la vez, ritmo y verbo. Se suele encaramar rápido a la cadera, al pie. Reside durante tiempo en la mente y en la boca. Despierta imágenes dormidas. Invita al ronroneo, pero también a la rebeldía y al llanto. Te hace palidecer y te sonroja y, a menudo, incita a seguir con la palma o la clave los golpes de su estructura.

Chanza, ritmo, onomatopeya, alteraciones, jitanjáforas. Color, sabor, negritud, lucha, tambores, selva, serpientes, conciencia, viaje...

Traje de Cuba a Nicolás Guillén y me faltó tiempo para llevarlo al aula.

"i Yambambó, yambambé!

Repica el congo solongo,

repica el negro bien negro;

congo solongo del Songo

baila yambó sobre un pie.

Matatombá

sorembe cuserembá..."

Poemas-percusión para inventar palabras, para bailar, para jugar con los sonidos.

Poemas que se vuelven, canción:

"Por el mar de las Antillas 

anda un barco de papel 

Anda y anda el barco, barco 

sin timonel.."

Para fabricarnos viajes en naves improvisadas: 

"De la Habana a Portobello 

de Jamaica a Trinidad 

anda y anda el barco, barco 

sin descansar..."

Y conocer otras culturas: 

"Una negra va en la popa 

en la proa un español 

y anda y anda 

el barco, barco 

con ellos dos".

Ostinato, ecos, malabarismo de aliteración. Mestizaje: 

"Pasan islas, islas, islas 

muchas islas, siempre más 

y anda y anda el barco, barco 

sin descansar..."

¡A jugar a piratas se ha dicho!. Y a robinsones. "Un cañón de chocolate contra el barco disparó y un cañón de azúcar-zucar le contestó..."

Una buena excusa para trabajar la paz, la multiculturalidad y lo solidario. Y además, taller de cocina y pasteles. Grandes reflexiones, quema de juguetes bélicos, mientras cantamos:

"La muralla", un 30 de Enero (día de la Paz).


Guillén da mucho de sí:

Canción de cuna para despertar a un negrito

`:..ya nadie duerme 

ni está en su casa

ni el cocodrilo 

ni la yaguaza 

ni la culebra

ni la torcaza... 

Coco, cacao

Cacho, cachaza 

Upa mi negro

que el sol abrasa..."

iY quién es capaz de dormirse en plena selva? Jugamos a ser animales, recreamos los versos calientes de Nicolás en una improvisada escenografía de colores tan vivos como la luz caribeña:

"...La culebra camina sin patas; 

la culebra se esconde en la yerba; 

caminando se esconde en la yerba, 

caminando sin patas..."


Y nos volvemos seres reptantes, palomas, cocodrilos, tucanes, felinos... 

"Sóngoro, cosongo

songo be;

sóngoro, cosongo 

de mamey;

sóngoro, la negra 

baila bien;

sóngoro de uno

sóngoro de tré..."


Se nos van los pies y todo el cuerpo con el son y la rumba (los niños han aprendido a diferenciar tres o cuatro estilos de la mal llamada "salsa"). Inventamos cantos-poema a golpe de tambor. Y ya que no hay muchos, nos liamos a fabricar, nosotros mismos, instrumentos de percusión con material de deshecho. Algarabía y fiesta iniciática.

¡Y llega Carnaval! Entonces el grupo decide que se quiere disfrazar de salseros cubanos -hay una minoría que cede en pro de la mayoría y deja sus propuestas para otra ocasión-. Ya tenemos la música y las coplas, así que con papel de colores y collares de macarrón preparamos el atuendo de fiesta y, ¡a la calle!


METODOLOGÍA

Integrar estas experiencias en los "pequeños proyectos" en los que estábamos investigando sobre "Los felinos", "La música", "He tenido un hermano", 'los piratas", etc. y otras veces en celebraciones especiales como "La semana de la Paz" o Carnaval, no resultó difícil, teniendo en cuenta que el grupo tenía una cierta práctica en esta forma de hacer; me refiero a la metodología por proyectos. También había un trabajo previo de acercamiento de algunos grandes creadores (Picasso, Magritte, Lorca...) al aula.

Los niños y niñas de aquel curso pedían que volviese una y otra vez a los poemas de Guillén. Ya conocían a Lorca, a Miguel Hernández, Gloria Fuertes, Alfonsina Storni, por decir algunos. Recreaban y creaban sus propios versos, de forma natural, con fondo de palmas y ligeros empujonciIlos por mi parte. Muchas veces, era trabajo compartido.

Teníamos montado un rincón en el aula al que llamábamos "Rincón de las palabras mágicas". Hasta el momento funcionaba de esta forma: cada día una niña o niño elegía "su" palabra. Había tenido algún problemiIla de aceptación de las normas y no había manera de conseguir cinco minutos de tranquilidad, así que resolvimos que la "palabra mágica" serviría de contraseña para convertirnos en estatuas. También hacía de "palabra generadora" de pequeños textos, que, a su vez, se solían convertir en poemas o cuentos completos, ilustrados, leídos, contados y bailados. Tenía un gran éxito este rincón y los retratos de nuestros poetas alegraban su espacio. Nicolás, cuando llegó, ocupó un puesto privilegiado.

Las preguntas llovían: que si estaba vivo, que cómo era su isla, que si allí vivían serpientes y negros, si tenía familia, si había muerto en la guerra como Lorca... Apuntamos en el tablero de preguntas todas estas cuestiones y, una vez que habíamos decidido los contenidos a trabajar, comenzamos la fase de documentación y tratamiento de la información por medio de encuestas a las familias, mapas, enciclopedias, tratados de POESÍA, su propia biografía, fotos, juegos y juguetes cubanos, música, documentales, etc.

Yo aprovechaba la ocasión - ¡cómo somos los maestros!- para educar en la paz, la solidaridad, la noviolencia, con el resto de las compañeras del ciclo.

Los talleres de madres seguían funcionando. En esta ocasión fueron talleres de repostería: hicimos palomitas de la paz horneadas, ¡riquísimo sabor a dedos!, taller de fabricación de instrumentos musicales, taller de construcción de juguetes no-bélicos, taller de poesía, de danza y de Carnaval, además de los fijos (pintura, música y juego dramático).

De todo ello queda constancia en el dossier que se elaboró sobre Nicolás Guillén y en varios programas de radio. En el colegio hay una emisora en la que los niños y niñas de infantil participan. Nuestro programa se llama "Cuentos chinos" y aquellos días estuvo lleno de Cuba, ritmo y poesía, música y solidaridad compartida. ¡Ah!, también mantuvimos correspondencia con niñas y niños de cinco años de un colegio de Cienfuegos, intercambiando fotos, dibujos y todo tipo de experiencias.


BIBLIOGRAFÍA

-`LA POESIA EN EL AULA" de Victor Moreno. Ed. PAMIELA.

-'EL DESEO DE ESCRIBIR' de Victor Moreno. Ed. PAMIELA.

-"LOS BAILES Y EL TEATRO DE LOS NEGROS EN EL FOLKLORE DE CUBA" de Fernando Ortiz.

-"SONGORO COSONGO Y OTROS POEMAS" de Nicolás Guillén ALIANZA Editorial.

- "LA GRAMATICA DE LA FANTASIA" de Rodar¡ Ed. Hogar del libro y Ed. Fontanella.

-"EJERCICIOS DE FANTASIA" de Rodar¡ Ed.ALIORNA.

-"TEORIA DE LA LITERATURA INFANTIL" de Cervera. Ed. MENSAJERO.

-'DRAMATIZACION Y TEATRO INFANTIL' de I. Tejerina. Ed. s. XXI.

-"PEDAGOGIA DEL RITMO" de Fraisse. Ed.MORATA.

-'GARCIA LORCA PARA NIÑOS". Ediciones DE LA TORRE.

-MIGUEL HERNANDEZ PARA NIÑOS'. Ediciones DE LA TORRE.

-"TÉCNICAS FREINET PARA LA ESCUELA MODERNA" de C. Freinet. Ed. s. XXI.

-"PSICOLOGIA DEL JUEGO" de Elkonin. Ed.VISOR.

-"MAESTROS CREATIVOS, ALUMNOS CREATIVOS" de Heinelt. Ed. BCP.

- "La educación como práctica de la libertad" de P. Freire. Ed. s. XXI.

- "Manos cooperativas" Sedupaz. APDH.

-'Infancia y educación artística' de Hargreaves. Ed. MORATA.