UNA EXPERIENCIA DE TEATRO EN EDUCACIÓN DE PERSONAS ADULTAS

 

Nuria Bonilla González Antonio Sánchez Román **

 

Esta experiencia se desarrolla durante el curso 1992/93, en el Centro de Personas Adultas de Triana (Sevilla). la actividad se realiza con un grupo de 24 personas de 2° Ciclo, cuyas edades oscilan entre los 16 años y los 64. El grupo está formado, en su mayoría, por mujeres, exceptuando a dos muchachos.

A estas diferencias de edad, hay que unirles una gran heterogeneidad en cuanto a su nivel de instrucción, existiendo dos personas con bajo nivel en las técnicas instrumentales básicas junto a otras con un dominio bueno, aunque insuficiente, de las mismas. Esta experiencia se lleva a cabo bajo la coordinación del educa­dor del grupo y de una alumna en prácticas de la Facultad de Pedagogía, con experiencia en actividades tea­trales.

La escritura colectiva de una obra de teatro surge como una actividad dentro del Núcleo Temático "Los Medios de Comunicación Social". La carencia de medios técnicos, nos impedía utilizar otro soporte, por lo que el teatro fue la modalidad elegida. El trabajo comienza en el mes de Febrero y finaliza en junio con la representación de la obra. La crea­ción de la obra se prolonga como una actividad de curso, dada su compleji­dad y las necesidades de los ensayos. Todas estas dificultades se ven incre­mentadas por las ausencias de deter­minadas alumnas (enfermedades, fies­tas, familiares, ...), que nos obligaron a tener una buena coordinación y a que determinados papeles de la obra fue­ran ensayados indistintamente por unas u otras.

 

BREVE FUNDAMENTACIÓN

 

Este trabajo se inscribe dentro de un proyecto de grupo más amplio. Se parte de los siguientes presupuestos:

 

1 ° Sin partir de las ideas previas del grupo, es imposible establecer procesos de aprendizaje.

2° El aprendizaje debe estar rela­cionado con elementos significativos del mundo adulto.

3° El grupo debe cohesionarse, en su interior es donde se establecen los procesos de aprendizaje.

4° La heterogeneidad del grupo (edad, experiencias, ritmos de apren­dizaje, conocimientos previos,...) se entienden como un valor, a pesar de sus dificultades organizativas.

5° Todas podemos aprender de todas.

6° Compartimos con Ander‑Egg, que la "cultura constructiva, es aquélla que entendemos como creación de un destino personal y colectivo, como capa­cidad de vivir creativamente la propia existencia y capacidad de inventar el futuo, definiendo éste como construcción de la totalidad de las actividades huma­nas". Esta forma de cultura se carac­teriza por:

7° Entendemos con Carlos Núñez que la promoción cultural consiste en descubrir las formas prácticas para enseñar a los sectores populares, a estructurar, expresar y dinamizar sus experiencias y su pen­samiento dentro de un "proceso de recuperación crítica de los auténticos valores del pueblo y de la devolución sis­temática de los mismos al pueblo y por el pueblo".

8° La producción de una obra de teatro, como elemento cultural, no está reducida a una élite, sino que puede provenir de cualquier persona o bien tener un carácter colectivo.

9° Las dinámicas de grupo son potenciadoras de auotestima, cohe­sión del grupo, desarrollo de la crea­tividad, ayuda en los procesos de negociación y potenciadora de la coo­peración.

10° La comunicación y el lenguaje en general tienen múltiples facetas.

 

DESARROLLO DE LA EXPERIENCIA

 

El momento inicial, fue la elección del tema de la obra. El proceso nos llevó a elegir un tema cercano a la realidad del grupo: "Como era la vida en los antiguos corrales de Triana". En esta fase del trabajo, tuvieron mas protagonismo las alumnas de mayor edad del grupo. Habían vivido en corrales de Triana y de la Macarena.

El desarrollo del trabajo siguió dos caminos paralelos. De una parte, la expresión corporal y dramática que realizábamos los jueves y que coordi­naba la alumna en prácticas y durante el resto de la semana elaborábamos el texto, aplicando las distintas técnicas de composición escrita: descripción, narración y diálogos,...

 

Expresión corporal y dramática

 

Esta fase encierra en sí misma unos objetivos que se verían cumpli­dos independientemente del resulta­do final de la representación de la obra.

En lo relativo a la expresión cor­poral, pretendíamos desarrollar al máximo la autoexpresión, la concen­tración y el conocimiento del esque­ma corporal propio y ajeno y sus posi­bilidades expresivas como elementos que favorecen la comunicación inter­personal (tanto de carácter verbal como no verbal) y la socialización.

En cuanto a la expresión dramáti­ca se pretendía que al potenciar la espontaneidad, imaginación y sensibili­dad mediante la realización de un acto original y creativo, se llegara a la expresión de la propia personalidad a través de diferentes variedades de lenguaje. Y, por medio de una comu­nicación colectiva. nos llevaría al igual que la expresión corporal al objetivo de la socialización.

Las actividades principales desa­rrolladas han sido:

 

 

En todas las sesiones los ejerci­cios a realizar iban precedidos por otros de calentamiento y se ha finali­zado comentando de forma colectiva lo realizado.

Las dificultades iniciales de ner­viosismo, cierta tensión y vergüenza, se fueron superando a medida que el grupo avanzó en el conocimiento de los miembros y aceptó las posibilida­dades reales de cada uno de ellos.

Así veía Pastora (una alumna) una de las sesiones: "...qué verguenza eso de ir andando de un lado para otro, íbamos todas rojas como pavos..."

 

Composición del texto

El objetivo fundamental era desa­rrollar la capacidad de expresión y comunicación, trabajar las técnicas de composición escrita y potenciar la funcionalidad del lenguaje mediante su uso con un fin determinado. Al final, a través de un proceso de nego­ciación, conseguíamos obtener un texto colectivo que pertenecía a todo el grupo.

La información que se recopiló giró en torno a las experiencias per­sonales de los componentes del grupo fundamentalmente, de recopi­lar información de libros, revistas y organismos oficiales.

Una vez recogida información suficiente, empezamos a elaborar las escenas, siguiendo los siguientes pasos:

 

1 ° Elegíamos los personajes que iban a participar en esa escena. Los describíamos entre todos: caracterís­ticas físicas, carácter, oficio, vestimen­ta, ...se escribían en la pizarra los ele­mentos que habíamos acordado.

2° Se procedía a narrar una situa­ción que se extraía a partir de datos de la información recabada. Normal­mente eran situaciones o hechos rea­les. Los principales fueron: Costure­ras, pelea por la pila, vendedores en el corral, papel de la casera,...

3° Después cada persona elabo­raba un texto con los diálogos y la descripción de las situaciones. Más tarde se corregían los aspectos técni­cos del lenguaje: ortografía, composi­ción, expresión, riqueza y adecuación del vocabulario,...

4° Poníamos en común los textos individuales, realizando una lectura detallada de cada uno de ellos.

5° Se elegía de entre todos el texto base. Volvíamos a leer tódos los textos uno por uno y al texto base se le iban añadiendo los elementos que el grupo creía conveniente. Siempre se introducían aportaciones de todas las personas, siendo un acuerdo muy provechoso. Así escena a escena elaboramos el texto definiti­vo. Los distintos ensayos, nos hicie­ron cambiar y corregir expresiones "que no nos sonaban bien".

 

Dolores, una alumna, comentaba al ver escrita la obra "...si yo no hubiera estado aquí, y no viera escrito lo que yo misma he escrito, no me creería que esto lo hemos hecho nosotras..."

La obra se representó al final del mes de junio. La elaboración del esce­nario, la búsqueda de la vestimenta y de los objetos necesarios generó otro proceso de negociación y de partici­pación que se amplió a personas no pertenecientes al grupo. (El marido de una alumna y su hijo, pintaron el escenario, el hijo pequeño de un alumna representó a un niño en la obra)

 

Conclusiones

1 ° El grupo alcanzó un grado de comunicación muy alto, el sentimien­to de cooperación y de integración hizo desaparecer un sentimiento ini­cial de "lucha generacional" entre algu­nos de los jóvenes y las personas adultas.

2° La participación y la negocia­ción han generado confianza en el seno del grupo y desarrollado la auto­estima.

3° La creación de una obra de teatro (pensarla, escribirla, ensayarla, diseñar vestuario y escenario, repre­sentarla) ha generado en el grupo el sentimiento de que somos capaces, de que es posible, "de que el límite nos lo ponen pero también lo ponemos noso­tras" (Josefa, una alumna).

4° Las alumnas han descubierto que la educación, la cultura, es mucho más que lengua, matemáticas, geografía,... Charo, una alumna, decía: "...ahora veo las cosas de otra manera, soy más crítica, entiendo mejor a mis hijas, me cuido y me quiero más y eso no se aprende con las matemáti­cas... ".

5° La escritura colectiva del texto nos ha hecho descubrir que el lengua­je es algo vivo y cambiante .En deter­minados momentos, se querían escri­bir expresiones como "guay, chachi...", que suscitaban interesantes debates, ("eso antes no se decía", ¿cuándo se empieza a decir?, ¿qué grupos lo dicen?,...)

6° Hemos constatado los cam­bios tan importantes que se han pro­ducido, en nuestras casas, en nuestras costumbres, en la forma de vivir. Eso nos ha llevado a analizar ventajas e inconvenientes de una y de otra época.

Queremos terminar estas peque­ñas reflexiones con el texto que una voz en off decía al final de la obra:

"La obra que hemos escrito las alumnas y alumnos del Centro de Adultos de Triana ha sido fácil porque son viven­cias de aquellos años de nuestra niñez. Muchas de nosotras vivimos en aquellas casas y corrales de vecinos que ya no existen, ahora sólo están en nues­tro recuerdo.

Había bronca y pelea y también convivencia y alegría y eso ya se perdió, ahora vivimos en pisos y casi no nos conocemos, sólo impera la vanidad de querer tener unos más que otros".

 

BIBLIOGRAFÍA

Ander‑Egg, E. (1981): "Metodología y Prác­tica de la Animación Socio‑cultural", Madrid: Marsiega.

Nuñez, C.(1981): "Algunas reflexiones en torno a la educación y a la cultura popular" Mimeo J.I.M.D.E.C.,Guadalajara

Han participado en la creación de la obra: Mª Angeles Alcón, Ana Cabeza, Sonia y Juan Carlos Cabrera, Rosa Castellanos, Josefa Castro, Joaquina Domínguez, Estrella Escri­che, Dolores Fraile, Josefa Gómez, Salud Heredia, Carmen Herrera, M° Angeles Herrera, Rosario Lanzarote, Pastora Lerida, Ana Maria y Pablo Márquez, Maribel Martí­nez, Pilar Nieto, Felisa Palacios, Trinidad Reyes, Monserrat Salázar, M' del Rosario Santos, Josefa Sarmiento, Flora Sotelo.