LA INVESTIGACIÓN INFANTIL DESDE EL TALLER 0/8

Taller 0/8 años

 

De nuevo en la sierra madrileña, una vez más, con lo mejor de nuestro trabajo y con las mejores ganas de reflexionar y experimentar cooperativa­mente, nos reunimos en el IV Encuentro del Taller de “Cero a ocho” del M. C. E. P.

Desde Huelva, la Rioja, Cantabria, Málaga, Asturias, Euskadi, Madrid, Casti­lla‑La Mancha, Cádiz, Salamanca, Gualdalfeo y león llegamos un grupo de alrededor de cuarenta personas. En esta ocasión, tal como habíamos decidi­do en el Congreso de Ciudad Real, nosotras y nosotros nos encargaríamos de dinamizar nuestras propias reflexiones e investigaciones, porque sobre investigación queríamos saber, y saber de nosotras y nosotros mismos, y sobre nuestro grupo.

Hemos organizado el trabajo en dos sentidos: uno de reflexión teórica a partir de nuestro saber y situaciones diversos y otro práctico poniéndonos en situación de investigar sobre algunas propuestas.

Este Encuentro que asumimos sin guías, ha supuesto un cierto reto y nos ha servido para vernos como grupo que avanza en capacidad de reflexión y en cooperación.

Por eso queremos compartir con todos y todas los que han participado y con los que hubieran querido venir, nuestro trabajo durante estos días en este hermoso lugar de Rascafría. Y a Paul le Bohec otra vez le damos las gracias por habernos enseñado a gozar de nuestro ser maestras y maestros.

 

A.‑ EL PROCESO DE INVESTIGACIÓN

 

1.‑ La Investigación (lo que noso­tras y nosotros entendemos)

 

Ante definiciones de carácter cientifista, queremos expresar el componente vital de la investigación, referí o, no solo, a situaciones rela­ciona as con el saber científico y “escolar”, sino también con el saber cotidiano.

Investigar supone enfrentarse al mundo con una determinada actitud, una actitud ante la vida que supone la puesta en acción de elementos físicos, intelectuales, afectivos, fantásticos, culturales y sociales y que genera capacidades para resolver los proble­mas vitales, que nos dará “poder” para vivir mejor. Es una vía personal en la que cada cual realiza su propio camino, para en definitiva , ser más feliz.

Se trata de una actitud activa que parte de la necesidad de aprender algo, que entraña un riesgo (desde la inseguridad del no saber) y que supo­ne una conquista, la felicidad de aprender. Requiere un esfuerzo, una voluntad firme, ya que ha de llevar al cuestionamiento de los conocimien­tos que nos son dados exteriormen­te. El placer puede estar presente tanto si el descubrimiento es inmedia­to como si se demora en el tiempo. El proceso, la búsqueda en sí misma es gratificante.

El juego es una de las formas más genuinas de investigación por la espontaneidad y libertad que permite. El juego, en todas sus formas es una manifestación de las posibilidades de investigación de las niñas y niños.

La investigación, como práctica, sirve no solo a la escuela y al saber escolar, sino a la vida y pone a los niños y a las niñas, a los muchachos y muchachas y a las personas adultas en la gestión y control del propio cono­cimiento.

Es un proceso natural .Desde que nacen los niños y niñas investigan sobre su propio cuerpo, sobre el mundo que les rodea, sobre las rela­ciones y sucesos mediante el tanteo experimental. Solo la propia expe­riencia, con sus aciertos y errores, es generadora de aprendizaje. En cada experiencia personal ponemos en fun­cionamiento todas nuestras capacida­des. Cada experiencia sirve a todas las demás posteriores. Las niñas y los niños utilizan diferentes estrategias de forma natural, y las repiten porque les proporciona seguridad. El tanteo es la herramienta personal de la investiga­ción.

Pero además de proceso indivi­dual la investigación es también un proceso de grupo.

Es en el grupo donde se plantean las necesidades a resolver, donde se contrastan los deseos e intereses, donde surgen los límites. En el grupo cada persona desempeña su papel y es el grupo el que reconoce, empuja, anima y valora . El grupo ha de ser el marco cooperativo donde se desarrolla la investigación.

La Investigación es un proceso de creación. Cada saber, cada conocimiento es recreado por cada persona, redescubierto como si fuera la pri­mera vez.

La investigación sirve al Método Natural como forma metodológica de plantear los procesos ya que la mejor manera, la natural, de construir un saber es investigar sobre él, construir hipótesis, tantear, concluir, descubrir v “esto concuerda con el sentido natural de la persona, puesto que su cerebro produce constantemente hipótesis con respecto a os aconteci­mientos y situaciones en las que se encuentra inmerso” (Paul le Bohec).

2.‑Características del proceso

 

Parte de la realidad para anali­zarla, comprenderla, actuar sobre ella y, es “posible que para cambiarla. Se despliega ante situaciones nuevas, en contextos desconocidos, al situarse en grupo, ante una nueva actividad, ante nuevas técnicas,...

Tiene carácter interdiscipli­nar, no es monográfica en el sentido unidisciplinar, ya que parte de la experiencia que cada persona ha vivi­do en su conjunto y para aplicarla hay que emplear todas las capacidades.

Es un proceso en fases , aun­que no es lineal , no va siempre en una misma dirección, sino que se dan momentos de avances, retrocesos, fases de ralentización y otras de ace­leración. Durante el proceso , de la propia acción surgen nuevas hipótesis, nuevas asociaciones llevan a nuevas experiencias, etc.

En cualquier caso en el proceso se dan una serie de situaciones que nuestros compañeros del Taller de Investigación del Medio clasifican así:

1.‑Curiosidad‑necesidad (interio­res)

Motivación‑estimulación (exterio­res)

2.‑Hipótesis

3.‑Observación, manipulación, experimentación, verificación.

4.‑Indicios, intuiciones, asociacio­nes.

5.‑Expresión, generalización.

6.‑Elaboración de nuevas conduc­tas o conceptos.

Tiene sistematicidad y cohe­rencia que vienen dadas por la pro­pia necesidad de solucionar los pro­blemas y porque se desarrolla con las capacidades y conocimientos de cada cual puestos en acción.

Despliega acción y pensa­miento, actuando se llega a abstrac­ciones .Los objetos de la acción pue­den ser concretos o de carácter sim­bólico, cosas o situaciones .La acción sobre los objetos será la que permita la elaboración de hipótesis y a su vez el pensamiento abstracto puede pro­mover acciones sobre las cosas.

 

3.‑ El campo de la investigación

 

Toda la vida y sus manifestaciones son objeto de investigación . Se inves­tiga para aprender a moverse en el espacio, para aprender a hablar, para comunicarse, para aprender una téc­nica o un saber concreto ,...para amar.

Y se investiga sobre el propio cuerpo, sobre los demás, sobre las relaciones, sobre los procesos natura­les, sobre lo artificial, sobre el mundo de las representaciones. Y lo hacemos con el propio cuerpo, con el de los demás, con el espacio, con las pala­bras, con las imágenes, con los senti­mientos.

 

4.‑ Lo individual y lo social en la investigación

 

Las capacidades e intereses perso­nales condicionan la investigación, pero existen intereses creados desde fuera “Interesados”, necesidades que no lo son realmente, sino que el poder exterior marca y orden. Pero existen también necesidades e intere­ses profundos. Descubrir esas necesi­dades en las niñas y en los niños, darles respuesta, colaborando con ellas y ellos en sus procesos de investigación es una de nuestras más importantes tareas como enseñantes. Pero además podemos ofrecerles otras posibilida­des además de sus propios intereses, motivar nuevas posibilidades. A la investigación podemos llegar desde una motivación interna y desde una motivación externa que puede ser positiva, que puede mostrar nuevas realidades a investigar.

El qué investigar y más aún, el cómo están condicionados por facto­res afectivos. Lanzarse al riesgo de lo nuevo necesita seguridad emocional. Para las criaturas, más cuanto más jóvenes sean, esta seguridad hemos de ofrecérsela las personas adultas que trabajamos en su educación. Generar un medio donde está permi­tido equivocarse , recoger los descu­brimientos, dar cabida a las aportacio­nes que puedan traer de fuera de la escuela, apoyar en las dificultades , motivar hacia lo nuevo, ayudar a reconocer los descubrimientos y los procesos irá generando un marco de seguridad que ha de llevar cada vez a una mayor autonomía de acción y pensamiento, de trabajo y de criterio, porque la dependencia afectiva exce­siva no permite la asunción del riesgo que supone lanzarse a investigar.

El entorno familiar influye en las actitudes y en las expectativas y en las posibilidades de actuar. La familia ha ido modificando sus modelos de com­portamiento adecuándose a la reali­dad social que nos toca vivir, y si por una parte crece la atención y las posi­bilidades materiales, se producen nue­vos problemas que es necesario tener en cuenta y que van a condicionar la actitud de investigación: la falta de autonomía en las tareas cotidianas en la casa, el exceso de proteccionismo, el poco tiempo que se les dedica a las criaturas, los mecanismos de compen­sación que se ofrecen, las angustias y dudas de los padres, el aparcamiento de las niñas y los niños frente a la televisión con la influencia en los modelos de comportamiento, la ocu­pación desde fuera en múltiples activi­dades ( las actividades extraescolares como guardería).

El entorno cultural marca los inte­reses, los medios, los contenidos, en las investigaciones de los niños y niñas. Es interesante conocer y comparar el entorno de nuestros alumnos y alumnas en un medio cultural occi­dental con el medio en el que se desenvuelven otros niños y niñas del planeta. En un mundo que deseamos intercultural, en el que se producen movimientos de emigración entre diferentes culturas, la reflexión sobre estas similitudes y diferencias es importante. El hecho de conocer y respetar otras formas de vida y cultu­ra de investigar sobre ellas, ha de ser un medio de trabajar los valores de solidaridad, de igualdad, de recono­cernos como mestizos y de generar actitudes que puedan desencadenar futuras acciones de solidaridad con otros pueblos.

Un papel fundamental en la inves­tigación lo desempeña el grupo . Ya hemos visto que la investigación es un proceso que tiene lugar fundamental­mente en grupo. De la actuación en grupo surgen los proyectos, la con­frontación de ideas, el reparto de tareas. Al grupo se le comunican los avances y dificultades, los descubri­mientos y aprendizajes que en él se validan y confrontan . La interacción con otros a lo largo del proceso influ­ye de forma decisiva. La relación con otros nos permite encontrar particu­laridades, comprender hipótesis que por si solos no podríamos hallar. Cada construcción personal de un saber es socializada y desde el grupo ese saber vuelve a la persona enrique­cido.

 

B.‑ EL CONTEXTO PARA LA INVESTIGACIÓN

 

1 .‑ Antes de la escolarización

 

De forma natural, y desde que nacen el niño y la niña investigan sobre sí mismos y sobre el mundo que les rodea mediante el tanteo experimental, utilizando sus conquis­tas y conocimientos en nuevas situa­ciones, en un proceso de construc­ción que no se detiene. El juego en sus diversas formas es uno de los vehículos para esta investigación en la que ponen en acción lo que conocen: preveen, manipulan, organizan, esta­blecen relaciones, elaboran procesos y se expresan.

Durante los primeros años de vida, que la mayoría de niños y niñas pasan en la familia o en medios donde podemos suponer una educación menos intencional, se producen algu­nas de las adquisiciones fundamenta­les para el desarrollo futuro, se defi­nen muchas de las posibilidades, y en general ese medio resulta eficaz para esos aprendizajes fundamentales . Cuando este medio familiar no es adecuado a las necesidades del desa­rrollo también surgirán problemas que será difícil de resolver más ade­lante. El medio familiar es un condi­cionante, para bien o para mal, de las personas.

El papel de las personas que con­forman el medio social familiar antes, durante la escolarización y a lo largo de la misma va a ser fundamental, por la responsabilidad que tienen en aspectos fundamentales de tipo afecti­vo , de actitudes y valores.

El medio familiar será un contexto para la investigación si partiendo de cubrir las necesidades fundamentales favorece la autonomía y da modelos de conducta que supongan un apoyo y un límite necesario en el comporta­miento ante las personas y las cosas.

 

2.‑En la escuela: el camino de la escuela investigadora

 

Las primeras experiencias que ofrecemos a las criaturas en la escuela han de ser cuidadosamente organiza­das en colaboración con la familia. En el período de adaptación esta colabo­ración es especialmente importante .

Cuando los niños y las niñas, a los tres o cuatro años, llegan a la escuela han estado utilizando estrategias de investigación constantemente, lleván­doles a importantes conquistas. Pare­ce sensato plantearse que si estas estrategias naturales de investigación han sido válidas y les han permitido importantes adquisiciones( como el desplazamiento, el habla, etc.) le ser­virán también en la escuela , es decir también en la escuela pueden seguir aprendiendo de manera natural, pue­den seguir investigando.

La escuela es, en principio, un buen medio para la investigación, sobre todo porque es un contexto social para la interacción con otros niños y niñas y porque puede y debe tener los medios y estrategias para disponer las condiciones para la inves­tigación.

La escuela es un momento cultu­ral en la experiencia humana , una experiencia vital fundamental, aún en el peor de los casos, tanto porque es un contexto para las diversas expe­riencias, para los aprendizajes, para la investigación, como por los conteni­dos sociales que en sí misma posee. La escuela nos sitúa en un grupo social en el que actuar, nos enseña el mundo a través de los otros.

Veamos cuales pueden ser las características de la escuela investigadora:

a) Ha de ser una escuela que reconoce el derecho de las niñas y de los niños a la investigación, como creación o recreación, como forma de conquista de los saberes. respecto a ello nos planteamos un cierto equilibrio entre la sistema­ticidad que implica la investigación y la flexibilidad necesaria teniendo en cuenta los ritmos, la movilidad en los intereses , etc. de las criaturas y los condicionantes de la escuela. Porque hay parcelas en la vida que apasionan y otras que nos parecen menos inte­resantes.

Flexibles hemos de ser en el plan­teamiento de la investigación y en los procesos, fijando un horario o no, marcando algunas veces límites tem­porales en las investigaciones y otros no, prefijando temas o dando libertad para elegir. No hemos de tener miedo a enfrentarnos a cierta parcela­ción de contenidos , porque nuestras vidas transcurren en una sucesiva par­celación de situaciones, siempre que haya una coherencia en los plantea­mientos, respeto a los procesos indi­viduales y del grupo e integración en un marco colectivo de funcionamien­to.

En muchas ocasiones intentare­mos realizar los procesos completos, desde la formulación de la investiga­ción a la expresión de los resultados y en otras no convendrá apurar los procesos .Puede ser una investigación que requiera más organización y más larga en el tiempo o puede ser más puntual, incluso ocasional, ya que en diversas situaciones, actividades y jue­gos pueden surgir procesos de inves­tigación o simples descubrimientos que pueden ser retomados y llevados al grupo para que sirvan a todos y todas.

b) La escuela investigadora ha de tener como referencia los valores. No podemos ponernos lími­tes fijos en la investigación, ni para el qué, ni para el cómo, sino tener pre­sente la importancia de los procesos . El marco que da sentido a lo que hacemos y al cómo lo hacemos el único límite está en los valores que son para nosotros y nosotras pri­mordiales. Las conquistas que realizan los niños y niñas son las mejores armas para cambiar las conductas.

En este tema la persona adulta ha de actuar de forma clara. Los valores (tolerancia, solidaridad, no sexismo, belleza, libertad,...) nos indican como organizar las situaciones, nos dan modelos de conducta, nos fijan los límites, nos animan a para proponer unos temas frente a otros, etc.

c) La escuela investigadora reconoce y valora el papel del grupo. El aprendizaje de lo social es un contenido fundamental en la escuela. En el proceso de investiga­ción el papel del grupo es fundamen­tal. En el grupo surgen los proyectos, se confrontan las ideas, en grupo tie­nen lugar la mayoría de las experien­cias, y en él se referencian las indivi­duales, en el grupo se presentan los descubrimientos y procesos y en él se valoran.

Pero además el propio grupo puede convertirse en contenido para la investigación. La investiga­ción sobre el propio grupo nos servi­rá para:

• Conocernos y tomar conciencia de grupo.

• Favorecer la identidad personal.

• Desarrollar elementos tópicos del currículum.

• Potenciar la evolución de cada persona en la conquista de su autono­mía.

• Dinamizar la vida de la clase y las actividades.

• Organizarse el propio grupo.

• Conocer elementos colectivos cuantificables, susceptibles de clasifi­cación, ordenación e interpretación.

• Controlar el medio, participan­do en su gestión social.

• Conocer las diferencias indivi­duales e integrarlas

d) Es una escuela que ofrece unas condiciones materiales deter­minadas, que ofrece una organización de los espacios y de los tiempos que permiten la mayor autonomía posi­ble, generando un espacio pro­pio. Que ofrece materiales diversos rompiendo el estereotipo de material escolar (cualquier material o situa­ción sirve a la investigación), que cuida los materiales y valora el exceso como negativo.

e) Una escuela que valora la comunicación. La comunicación de las experiencias y descubrimientos es una importante fase en el proceso de investigación. La verbalización para las niñas y los niños pequeños es impres­cindible. La escuela tiene que ofrecer espacios y momentos para comuni­carse unos con otros, donde expresar las propias experiencias, las dificulta­des, las conclusiones.

f) Es un marco que da seguridad afectiva, donde se comprenden, integran y valoran las diferencias indi­viduales, donde se compensan las difi­cultades, donde se favorece la auto­estima. Es una escuela donde pode­mos equivocarnos , donde el error también es válido.

g) Es una escuela que se plantea la investigación en su currículum como metodología y como conteni­do de trabajo.

h) Es un espacio de relaciones que permite, valora y crea situaciones para el trabajo de investigación de las maestras y maestros y recono­ce el papel fundamental que tiene en los procesos de investigación como organizador de las condiciones y como parte del grupo en el que actúa con su saber y actitudes.

 

3.‑ En la vida

 

La investigación no es patrimonio exclusivo de la escuela y en cualquier situación que en la vida se nos pre­senta ponemos en acción un proceso de investigación que nos permite resolverla. Cuando necesitamos conocer o aprender algo en cualquier circunstancia ponemos en acción estrategias diversas que nos son úti­les.

La escuela , como institución , se considera muchas veces única deposi­taria del saber. Plantea qué saber, cómo y cuando. Escolariza determina­dos aspectos de la vida y deja fuera de su currículum otros. Sin embargo, cualquier conocimiento o estrategia, donde quiera que se desarrolle, sirve a los demás que adquiriremos y por tanto la escuela ha de valorar esos saberes, retomarlos y hacerlos punto de partida para seguir avanzando. Los conocimientos no formales sirven a la investigación en la escuela y esta ha de investigar sobre ellos y utilizarlos.

Reconocer ese saber que los niños y niñas aportan desde sus expe­riencias vitales (conocimientos pre­vios) en cualquier contexto es imprescindible para la escuela .

 

C.‑LA MAESTRA Y EL MAES­TRO INVESTIGADORES

 

Hemos de considerar dos campos en nuestro quehacer como maestros y maestras investigadores. Uno se refiere a nuestro papel en el grupo de niños y niñas y otro a la reflexión e investigación sobre la propia escuela, sus contenidos y condicionantes y sobre los procesos de investigación que observamos en las aulas.

Respecto a nuestra tarea en el marco de la clase hemos de realizar:

a) El estudio pormenorizado del grupo analizando las condiciones en que llegan los niños y niñas (el medio familiar y las experiencias escolares que han tenido), las relaciones que se establecen (situaciones de conflicto), el grado de autonomía frente a las tareas, los valores que tienen interio­rizados, etc.

b) Conocer los procesos evoluti­vos de los niños y niñas, las diversas teorías y las respuestas ante los dife­rentes saberes.

c) Establecer los límites claros mediante:

• Mediante nuestras propias acti­tudes (manifestando los valores)

• Dando a conocer a los niños y niñas lo que esperamos de ellos.

• Regulando el comportamiento en relación al grupo, individual y colectivamente ,mediante la elabora­ción cooperativa de las normas y la asunción de tareas en el grupo forma de solución de los conflictos)

• Favoreciendo la propia identidad de cada persona (autoestima), y la identidad del propio grupo.

• Ayudando al grupo a crear las condiciones de relación entre unos y o otros.

d) Organizar los espacios, los tiempos y los materiales para posibili­tar las actividades de investigación, de forma que la escuela se constituya en un medio donde sea posible plantear proyectos e hipótesis, realizar expe­riencias, salir del aula y llevar a ella todo tipo de materiales y propuestas, trabajar solos y en grupo, presentar las conclusiones, etc.

e) Plantear contenidos y propues­tas de investigación, motivar a los niños y niñas a desarrollar investiga­ciones, animar los procesos y colabo­rar en ellos.

f) Acompañar a los niños y niñas en sus investigaciones , interviniendo cuando sea necesario, sin dar res­puestas cerradas, refutando hipótesis, planteando nuevos interrogantes, poniendo a disposición de los niños y niñas nuestro saber de personas adul­tas de forma cooperativa.

Por lo que se refiere a nuestro quehacer de investigación sobre la escuela y los procesos que en ella tie­nen lugar necesitamos:

• Crear ámbitos de reflexión y trabajo cooperativo para el intercam­bio de experiencias y la valoración de las mismas, a nivel de equipos de tra­bajo en nuestras escuelas y en otros ámbitos (nuestro Taller es un impor­tante ámbito investigación), avanzan­do en nuestros propios procesos de investigación.

• Desarrollar una metodología de observación que nos permita seguir los procesos de investigación y las formas de aprender de los niños y niñas.

• Integrar en los Currículos de los Centros la investigación como meto­dología y contenido .

• Realizar experiencias individua­les y colectivas para contrastar con otros compañeros y compañeras para ir avanzando de la experimentación a la investigación.

La investigación por todo lo que hemos analizado sirve a la formación de los maestros y maestras.