Usuario :
 Clave : 
    
 
 
Telos / Número 20
 ¿Nuevas tecnologías o nuevas ciencias?
Javier Fernández Del Moral 
 Resulta sumamente elocuente la dis­tinción que hace Max Weber entre ciencias naturales y ciencias sociales, diferencia que se corresponde con la de ciencias de la realidad y ciencias abs­tractas. Ahora bien, la distinción que permite hablar de dos formas diferentes de cono­cimiento, el deductivo y el inductivo, dos caminos o métodos, el que va de lo gene­ral a lo particular y el contrario, de lo más concreto a lo más global, produce cierta perplejidad cuando nos enfrentamos con la naturaleza individual de los hechos. La distinción entre ciencias empíricas y ciencias exactas resulta, por tanto, taxonó­micamente interesante, pero escasamente eficaz para acercar al hombre a la defini­tiva comprensión de la realidad. Desde que por primera vez la mente del hombre intentó acercarse a la verdad hasta hoy, mucho se ha recorrido, pero no siempre con el mismo resultado. El edifi­cio del conocimiento científico se ha ido levantando poco a poco, con esfuerzo, la­drillo a ladrillo, plano a plano. Y no siem­pre los planos han tenido relación directa con la colocación de los ladrillos, que han sido en ocasiones, los que han marcado el desarrollo del proyecto. La especializa­ción del conocimiento ha proporcionado vericuetos y atajos en ocasiones brillan­tes, por los que hemos recorrido numerosos y acertados caminos, pero que hoy están resultando sumamente comprome­tedores para la visión global o la comple­ta aprehensión de la realidad. Desde que la filosofía aristotélica per­dió su unidad para comenzar a dividir esa realidad en ciencias formales y ciencias reales, varias veces nuestra cultura occi­dental ha traspasado la línea recta y as­cendente del tronco, para recorrer ramas cada vez más alejadas entre sí. El “tri­viurri” y el “quadriviuni” marcaron definiti­vamente las diferencias entre la cultura o el conocimiento científico‑experimental y el humanista, las “ciencias” y “las letras” fueron imprimiendo sellos de diferencia­ción tan profundos que llegaron a crear auténticos compartimentos estancos en ámbitos intelectuales recientes, de tal modo, que la realidad resultaba tan sólo “científica” o “literaria”; sórdida, pragmáti­ca y deshumanizada; o, por el contrario, inconcreta, evanescente e inútil
 
Diseño y desarrollo por: SPL Sistemas de Información
  Copyright 2003 Quaderns Digitals Todos los derechos reservados ISSN 1575-9393
  INHASOFT Sistemas Informáticos S.L. Joaquin Rodrigo 3 FAURA VALENCIA tel 962601337